Agentes del Servicio Penitenciario de la provincia fueron condenados a 2 años y 6 meses de prisión y la inhabilitación perpetua para integrar las fuerzas de seguridad tras ser hallados culpables de la sustracción de alimentos destinados a sus colegas y a los presos de la unidad carcelaria ubicada en 27 de Febrero al 7800, en el extremo oeste de Rosario. La medida alcanzó a Marcelo Ezequiel Núñez, de 38 años, y Guillermo Miguel Regue, de 34, quienes aceptaron la pena propuesta por el fiscal José Luis Caterina en un acuerdo abreviado con la defensa a cargo de Martín Nicolás Mazzeo y homologado por el juez Rodolfo Zvala.
El hecho juzgado, de acuerdo a la pesquisa, ocurrió entre las 5 y las 6 de la mañana del pasado 19 de enero en la Unidad Penitenciaria Nº 5 donde prestaban servicios los agentes condenados este jueves, quienes según la investigación sustrajeron 5 kilos de azúcar, doce paquetes de yerba de medio kilo, 26 botellas de aceite, cinco cajas de leche en polvo, 21 paquetes de fideos, rollos de papel para cocina y ocho kilos de carne cruda congelada.
Además de la pena impuesta, los condenados también deberán donar 10 cajas de leche de forma mensual y por el término de un año a un merendero de la localidad de Coronda, de donde ambos son oriundos.
De acuerdo a la investigación, los carceleros cargaron la mercadería en sucesivos viajes dentro del auto propiedad de Núñez, un Chevrolet Meriva en el cual retornarían a la ciudad de Coronda tras concluir su jornada laboral, lo que estaba previsto para las 8 de aquel día.
Así las cosas, cuando ya habían cargado el vehículo, intentaron sacar al mismo del estacionamiento del penal por lo Regue se sentó al volante y emprendió las maniobras. Sin embargo, una subayudante que estaba cumpliendo sus funciones de jefa de guardia detuvo la marcha del auto para cumplir con una requisa ordinaria dentro de lo que se llama “jaula de seguridad” del puesto de control. Y entonces, tanto al abrir el baúl como una de las puertas traseras, se topó con el cargamento de alimentos.
Ante tal situación la agente obligó a Regue a retornar con el auto al estacionamiento y puso en conocimiento de lo que ocurría al subalcaide de la unidad y responsable de la logística del mismo como así también a sus superiores, algunos de los cuales se encontraban de recorrida en el penal. En presencia entonces de todos ellos se hizo una nueva requisa del vehículo en cuestión y se secuestró la mercadería sustraída para después labrar el acta correspondiente a lo que a todas luces era un ilícito.
Una vez concluida la tarea, los penitenciarios elevaron el acta y pusieron en conocimiento a la Fiscalía en turno desde donde se dispuso la detención de Núñez y Regue.
Ambos agentes fueron acusados entonces de “peculado por la sustracción de bienes cuya administración y custodia les había sido confiada, todo ello en grado de tentativa y en calidad de coautores”. Y ante ello el fiscal solicitó la pena de 2 años y 6 meses de prisión condicional y la inhabilitación perpetua para que ambos desempeñen tareas en fuerzas de seguridad además del cumplimiento de reglas de conducta estrictas mientras dure el cumplimiento de la condena.