Dan Natanael Cosme Sacco, un integrante de 31 años de una franquicia de la banda de Los Monos que opera en los barrios Ludueña, Industrial y Empalme Graneros, fue condenado a 5 años de prisión en un proceso abreviado homologado por el juez Carlos Leiva. “Dan”, como se lo reconoce en las calles del noroeste, se hizo penalmente responsable de dos delitos. Formar parte de la asociación ilícita, que acumula una treintena de acusados, y que tiene como líderes a Matías “Pino” César, Mauro Gerez, Jonatan Almada, Julián Aguirre y Andy Benítez, todos ellos encarcelados. También se hizo cargo de una serie de mensajes extorsivos a un verdulero a la que le balearon el local. Dan fue detenido en febrero de 2022, cuando fue a cobrar una extorsión a una verdulería de barrio Azcuénaga.
Cosme Sacco cayó preso el 31 de enero de 2022 junto a Oscar Jesús Delgado cuando fueron a cobrar una extorsión, que terminó siendo una entrega controlada, a una estación de servicios de Junín y Formosa, en los confines de barrio Ludueña e Industrial. Según el cartel que usaron en la extorsión la dupla se movía a nombre de “El Peruano”. Al momento de ser acusados, en agosto de 2022, el fiscal Socca presentó a Delgado como mano derecha y custodio de Gerez al igual que Dan, quien era encargado de cobranzas.
A la hora de cerrar el abreviado Cosme Sacco se hizo penalmente responsable de haber extorsionado a un verdulero al que le exigió el pagó de 15 mil dólares para dejarlo trabajar. Y como no les pagó el frente de su negocio recibió media docena de balazos. Luego la dupla de delincuentes bajó el pedido a 200 mil pesos y cerraron un punto de encuentro para el pago.
Con la intervención del fiscal Socca y efectivos de la AIC, hoy Policía de Investigaciones (PDI), todo se transformó en una entrega controlada que terminó con la detención de ambos, tras una breve persecución, en inmediaciones de la estación de servicio de Formosa y Junín.
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Dan también se hizo cargo de pertenecer a una asociación ilícita encabezada por los privados de la libertad Andy Benítez y Julián Aguirre quienes, bajo la tutela de Matías “Pino” César, montaron desde la cárcel de Piñero una franquicia de la banda de Los Monos que enfrentó en Ludueña, Empalme y en buena parte del noroeste a Francisco “Fran” Riquelme, partidario de la marca de Esteban Lindor Alvarado. Una guerra que mantiene en vilo al barrio desde mediados de 2021.
La guerra en Ludueña
Según las acusaciones que soportaron miembros de la banda, Benitez y Aguirre daban órdenes desde la cárcel, a veces de forma directa y otras a través de terceras personas. Delegaron y encargaron tareas a Gerez, cuando estaba en libertad, que consistieron en reclutar gente para concretar ataques a balazos y en administrar los puntos de venta de la organización. Para los investigadores Gerez es el jefe de sicarios y uno de los organizadores. Está preso desde el 26 de mayo de 2022. En forma personal se encargaba de las balaceras o las planificaba para que otros tiratiros las ejecutaran. También reclutaba soldaditos entre los pibes pobres del barrio.
Jonatan Ezequiel Almada, preso desde el 23 de agosto de 2022, es otro de los organizadores, una especie de “gerente de la empresa criminal”, que se encargaba de distribuir la droga para la venta y tiene a su cargo la administración del dinero. Llevaba los asientos contables de cada uno de los transeros que trabajan para la banda y manejaba los fondos de la organización como también armas y municiones. También designaba las personas que debían usurpar inmuebles con el objetivo de usarlos después como “aguantaderos” o búnkeres.
Bruno Escudero se encargaba de realizar amenazas y extorsiones, organizaba balaceras y controlaba la droga que se ponía a la venta. También controlaba la recaudación y es parte del grupo de confianza de Gerez. Eric Salles era uno de los encargados de usar armas para balaceras y decidir dónde esconderlas. También controlaba la droga a la venta y su recaudación. Tiene un grupo de personas que responden a él a la hora de realizar ataques.
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Gonzalo Estigarribia, sobrino de Mauro Gerez, disponía de armas de fuego, colabora con Gerez y con su gente para cometer ataques y participa de extorsiones. Alejandro García era responsable de conseguir líneas telefónicas para hacer extorsiones, coordinar cuándo y cómo intimidar a las víctimas e incluso realiza las balaceras para que cedieran ante las amenazas. También era quien obtenía información de bandas antagónicas.
Nicolás “Cuidu” Bareiro tenía a su cargo la misión de recabar información de potenciales víctimas, que son sus vecinos, quienes luego son extorsionados o baleados. Se encargaba además de usurpar casas que dejaban las personas amenazadas. Gustavo Raúl “Muqueño” Cabaña es uno de los presuntos tiratiros de la organización para realizar extorsiones.
También usurpaba inmuebles de las víctimas y disponía de vehículos y armas para ataques o intimidaciones. Otro gatillero es Marcelo Roldán quien transmitía personalmente las amenazas a las víctimas con armas de fuego, y disponía de vehículos y armas para todos los planes delictivos de la banda.
Nadia Romina Ledesma es la ex pareja de Jonatan Almada. Guarda, custodia y oculta parte del armamento de la organización, como así también la plata recaudada por la venta de droga, que es anotada en cuadernos. Su hija, de 15 años, también participa en la comercialización de estupefacientes y en esconder armas y municiones.
Además de los mencionados de la banda también formaron parte Cristian Leonel “Larva” Fernández (ejecutado el 12 de abril de 2022 en Gorriti y Campbell) y Alan Ferrari (maniatado y acribillado el 12 de agosto de 2022 en Matienzo y Tucumán).