Cuatro delincuentes fuertemente armados intentaron ayer dar un osado golpe contra un taller de
reparación y colocación de elásticos para vehículos, en Ovidio Lagos al 4400. Los maleantes, dos
ellos con libertad condicional y un tercero con salidas transitorias de prisión, llegaron al taller
cuando estaban levantando la persiana y redujeron al dueño del lugar, a su hijo y a un empleado de
vigilancia. Pero los maleantes no buscaron dinero en el taller, sino que le advirtieron al hijo del
dueño que lo iban a llevar hasta su casa y a la de su padre para que les entregara la plata que
presuntamente guardaban allí.
La idea de los maleantes era dividirse en dos grupos. Mientras uno se
iba del taller con el hijo del propietario hasta las dos viviendas, el otro se quedaba con dos de
las víctimas maniatadas en el taller. Pero algo falló. Un vecino vio el movimiento y llamó al 911.
A los pocos minutos un móvil del Comando Radioeléctrico llegó al lugar y controló la situación. Los
cuatro ladrones fueron detenidos y se les incautaron dos poderosas armas de fuego.
Todo ocurrió a partir de las 7 de ayer cuando los cuatro delincuentes
con su pasado templado a rejas carcelarias y varios antecedentes penales llegaron hasta el taller
que a esa hora levantaba sus persianas. Los cuatro hombres, empuñando dos armas, ingresaron y
redujeron a Juan Antonio Saita, de 72 años; a su hijo Juan Carlos, de 42; y al empleado de
seguridad Alberto A., de 34 años. En el galpón había en reparación cuatro vehículos. Y en la caja
de la oficina poco más de cien pesos.




























