Policiales

Cayó por un robo y lo buscaban por balear un colectivo

Luciano David R. había disparado contra un coche de la línea 127 en el que iba su ex pareja tras una discusión. Ahora lo apresaron por un atraco.

Viernes 09 de Noviembre de 2018

Luego de permanecer prófugo durante casi tres meses, y tras un fallido robo, la policía detuvo a un joven que en julio protagonizó un grave incidente cuando, tras agredir a su pareja dentro de un departamento y seguirla por la calle, baleó un micro del transporte urbano en la esquina de 3 de Febrero y Mitre. El muchacho tiene antecedentes por delitos contra la propiedad y quedó en prisión preventiva sin plazo acusado de lesiones dolosas agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género; abuso de armas; portación de armas de guerra; y tentativa de robo.

Todo quedó al descubierto el 18 de octubre cuando el joven fue detenido tras intentar asaltar un negocio de Presidente Roca al 1100. El dueño del local se resistió y la policía logró capturarlo y secuestrarle una pistola Bersa calibre 380. Cuando en la seccional 2ª le preguntaron sus datos dijo que se llamaba Maximiliano R.

Enojado y a los tiros

Sin embargo, al cotejar sus huellas dactilares se confirmó que en realidad era Luciano David R., de 24 años y con pedido de captura por un hecho ocurrido el sábado 28 de julio en el microcentro. A media mañana de ese sábado Luciano R. y su pareja discutieron dentro de un departamento que habitaban en el 7º piso de un edificio de Laprida al 800. Según los vecinos, la joven escapó corriendo por una peluquería lindera y con un ojo golpeado. Su novio la persiguió, la amenazó de muerte, discutieron en la calle y ella alcanzó a subir al interno 198 de la línea 127.

La chica, desesperada, pidió que alguien le pagara el boleto con la tarjeta sin contacto. Minutos más tarde los comerciantes y vecinos de 3 de Febrero y Mitre quedaron pasmados. El agresor siguió al micro y en esa esquina desenfundó un arma de fuego y disparó contra el micro donde viajaba su novia. Un proyectil impactó en la puerta delantera de la unidad sin provocar otras consecuencias, pero sí escenas de pánico entre los pasajeros y transeúntes.

Se esfumó

A pesar de que la policía allanó el departamento de Laprida al 800 a los pocos minutos, no hallaron al agresor, que literalmente se esfumó. Igualmente su perfil quedó expuesto con los elementos secuestrados en el lugar: un chaleco antibalas, una réplica de pistola calibre 9 milímetros, cajas de municiones calibre 380 y 45, un corta candados, computadoras y documentación de personas que no se condicen con su identidad.

Del testimonio de vecinos se determinó que había alquilado el inmueble de manera temporal, que circulaba en una moto, que realizaba movimientos sospechosos en la calle a toda hora del día y que el consorcio estaba preocupado por los ruidos molestos y gritos que exponían una situación de violencia doméstica.

Seguimiento

La fiscal de la Unidad de Violencia de Género, Luciana Valarella, comenzó a investigar el caso y seguir el rastro del joven. Estableció que era oriundo de Pergamino, donde tenía antecedentes con condenas por delitos contra la propiedad y un requerimiento del Poder Judicial bonaerense por esas causas.

Pero a pesar del seguimiento y monitoreo de líneas telefónicas no se lo podía hallar. Hasta que "perdió", como se dice en la jerga policial, al ser retenido por vecinos tras el intento de robo en el local de calle Presidente Roca donde su dueño lo puso en fuga luego de que exhibiera y amenazara a una empleada con un arma de fuego para robar 600 pesos.

Dentro de una mochila que arrojó en un contenedor de San Luis y España mientras huía, además del arma de fuego se le incautó una tijera con hoja y mango de metal de 20 centímetros, un puñal de 15 centímetros de hoja y una notebook HP.

En una primera audiencia el fiscal José Caterina, de la Unidad de Flagrancia, imputó a Luciano David R. por tentativa de robo calificado por uso de arma de fuego de utilería y la tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra. Pero el acusado tenía otra cuenta pendiente con la fiscal Valarella por la agresión a su pareja y la balacera al colectivo.

Entonces se formalizó otra audiencia donde la fiscal le endilgó lesiones leves dolosas agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género y abuso de armas en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego de uso civil. Durante el trámite el joven dijo que era electricista, y que había dado una identidad falsa "por miedo".

"No quería ir detenido a Pergamino porque teme por su vida. Al parecer tiene allí cuentas pendientes con cómplices que dejó tirados luego de cometer algunos delitos", explicó una fuente del caso. Es que según se desprende de la investigación, el joven también tendría vínculos con la venta de estupefacientes, lo que obligó a remitir copias de la carpeta a la Justicia Federal.

El juez Juan Andrés Donnola rechazó un planteo de la defensa, aceptó la calificación de la Fiscalía, ordenó que el imputado quede en prisión preventiva por el plazo de ley y que se lo ponga a disposición del juzgado de Garantías de Pergamino, autorizando su traslado si el juez lo requiere.

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