Alguien no regresó a su hogar y perdió el contacto con su familia. O fue secuestrado. O falleció en un accidente lejos de su casa, sin documentos encima, y está en una morgue. O se suicidó y no tenía el DNI. O murió de un infarto en la calle. Son situaciones que, a veces, parecen imposibles pero ocurren a menudo, más de lo que se supone o se cree. Según informes del Ministerio de Seguridad Nacional, entre 2015 y 2024, se registraron 100.268 casos de personas desaparecidas o extraviadas en todo el país. De esos casos, el 58% de las búsquedas fueron resueltas. En el departamento Rosario, ingresan entre 10 y 15 búsquedas diarias a la División Especial Brigada Operativa de Paraderos, y se calcula que hay todavía 500 casos activos de búsqueda, algunos de ellos resonantes.
Las denuncias que ingresan a la brigada operativa no constituyen el total de personas buscadas porque el trámite de búsqueda pasa por distintas instancias. El primer paso es ir al Centro Territorial de Denuncias (CTD) o bien a la comisaría del barrio y hacer constar la ausencia. Desde esas reparticiones se deriva el caso a Fiscalía. Sin embargo, en la comisaría los agentes realizan las primeras acciones: ir al casa del ausente, entrevistar a la familia y a su entorno e informar a Fiscalía. En varias de estas situaciones, se deriva el caso a la División de Paraderos.
Aunque la gran mayoría de las ausencias se debe a fugas del hogar o causas accidentales o fortuitas, como desorientación o pérdida de referencia espacial, los casos vinculados a la criminalidad crecieron en los últimos años. En Rosario, la brigada de paraderos de la Policía de Investigaciones (PDI) es fundamental en la búsqueda.
Búsquedas de paradero en Argentina
En todo el país, entre enero de 2015 y diciembre de 2024 se registraron 100.268 casos de denuncias por paradero. Las estadísticas pertenecen al Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), que depende del Ministerio de Seguridad Nacional. Del total de denuncias, el 58% (58.266) figura como resuelto. Es decir, las jurisdicciones correspondientes informaron el hallazgo o cierre de la denuncia de averiguación de paradero de la persona. Como contracara, el 42% (42.002) permanece en estado “vigente”.
En este sentido, Ana Rosa Llobet, presidenta de Missing Children (organización que trabaja en articulación con el Sifebu), expresó ante el portal ADNSUR que notan un déficit en la coordinación entre organismos: “Nos pasó, por ejemplo, con una chica que había desaparecido en Florencio Varela: nosotros la publicamos durante cuatro o cinco años, y había sido enterrada como NN luego de un accidente ferroviario que sufrió el mismo día que desapareció. Si se hubiera cruzado mejor la información esto no pasaba”. Sólo 24 de cada mil casos está relacionado con un delito, pero la tendencia viene en aumento.
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Delitos y desapariciones
Si bien los casos de desapariciones de más alto impacto mediático suelen estar relacionados con hechos delictivos, en 10 años sólo se identificaron 237 hechos relacionados a ilícitos (el 0,24% de las desapariciones reportadas o, lo que es lo mismo, 24 cada mil denuncias), como trata de personas, femicidio, secuestro, abuso sexual o violencia familiar. Pero, aunque la gran mayoría de las ausencias no presentan indicios de criminalidad, el porcentaje de casos muestra una tendencia ascendente en las estadísticas del Sifebu, según destaca un informe realizado por el portal Chequeado.
En 2015, representaban sólo el 0,9% de los casos y la cifra se mantuvo por debajo del 1% hasta 2018. Sin embargo, desde entonces se observa un incremento sostenido: 1,8% en 2021; 2,6% en 2022 y 2023; y 4,3% en 2024. En Missing Children tienen números similares. En 2021 se modificó el sistema de carga de información y, desde entonces, es posible analizar los datos por jurisdicción. En términos totales, la provincia de Buenos Aires es la que mayor cantidad de denuncias registra. Entre 2021 y 2024 acumuló 1.599. La Ciudad de Buenos Aires tiene la tasa más alta de denuncias por cada 100 mil habitantes.
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La proporción de denuncias de desaparición de niñas, niños y adolescentes varió de manera significativa. En los primeros años del registro, los menores representaban la mayoría de los casos de intervención: 51% en 2015, 54,5% en 2016 y 57% en 2017. A partir de 2019, tras la implementación de nuevos criterios de intervención por parte del Sifebu, la proporción de adultos creció. Y en los últimos años, la cifra de menores se estabilizó cerca del 40%.
Para el caso de los menores, en 2019 se creó en Argentina el programa Alerta Sofía, un sistema de emergencia rápida para coordinar la inmediata búsqueda y localización de los niños y adolescentes desaparecidos cuyas vidas se consideren en “Alto Riesgo Inminente”.
Paraderos en Rosario
Muchos de los casos de búsqueda de personas no se cierran. En estos momentos, en Rosario hay solamente 500 activos. En Santa Fe, mientras tanto, la lista contiene nombres que llevan más de 20 años sin paradero y la policía siempre los tiene en la mira; entre esos el de Bruno Gentilleti, desaparecido en la playa de la Florida en 1997, y el de Paula Perassi, desaparecida en 2020. Inclusive, hay varios casos anteriores a esa fecha.
Mónica Ramos, subcomisaria a cargo de la División de la PDI, cuenta en su haber con dos licenciaturas en Seguridad. La brigada la integran diez agentes que "hacen lo imposible para encontrar a la gente, no me gusta llamarlos desaparecidos, son gente perdida". El imposible al que se refiere la oficial es "ir a la casa de los buscados, hablar con el entorno, buscar en los lugares frecuentados por la persona, caminar por distintos lugares que tenemos detectados, meterse en barrios difíciles, observar cámaras de seguridad y estar atentos a todo lo que entorpezca la búsqueda".
Los riesgos se multiplican cuando a la desaparición se suman temas delictivos o de consumo. "Muchas veces empezamos una investigación por paradero y terminamos en hechos ligados al microtráfico, homicidios o intentos de secuestro", cuenta Ramos.
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La brigada observa una denuncia y plantea hipótesis de trabajo. Las que les llegan ya pasaron por dos instancias anteriores y todas se atienden. "Una vez trabajamos un caso en que la denunciante, una mujer de 80 años, dijo que su hija había desparecido y estaba en España, y que su madre —la de la misma denunciante— le robaba cosas de su casa. Si ella tenía 80, su madre debería rondar los 100. Buscamos en migraciones y la hija no había viajado. No sólo eso: el DNI de la hija no estaba registrado. Después nos dijo que hablaba con ángeles que le traían noticias de la hija. Un caso raro", recordó.
La brigada se divide en equipos y durante el período de búsqueda los agentes usan sus propios celulares, lo que implica que los familiares o allegados a los buscados los llamen cualquier día y a cualquier hora. En general, los casos se resuelven en las primeras 72 horas.
Fugas, accidentes y suicidios
Varios de los casos suelen ser suicidios o accidentes urbanos. Este último mes trabajaron tres casos resonantes: uno fue un suicidio, otro un homicidio (el de Benjamín Scerra), y otro una muerte natural en la calle, el de Hernán Montessi. Además, hay secuestros extorsivos y fugas del hogar de personas mayores de edad.
En Santa Fe, ante cualquier dato de interés, los familiares deben contactarse con la Secretaría de Derechos Humanos, en Santa Fe o Rosario, o al correo electrónico [email protected] y/o [email protected]. También ante los teléfonos 3425357756 y 0800-555-3348. Missing Children ofreció el número de WhatsApp 1141573101 o el mal [email protected].
Las mujeres representan, a nivel país, el grupo con mayor cantidad de búsquedas, oscilando generalmente entre el 51,5% y el 58% del total anual. Los varones, por su parte, representan entre el 41,9% y el 47,8% de los registros de intervención. Las identidades no binarias, cuya visibilidad en los registros oficiales ha sido progresiva desde 2015, representan una fracción menor pero constante, alcanzando su proporción más alta en 2023 con un 0,7% tras haber registrado un 0,08% en 2015 y cerrando el período en 2024 con un 0,2%.