Los resultados de la autopsia complementaria realizada al cadáver de la docente Alejandra Cugno,
hallada asesinada el viernes pasado en el paraje Las Yerbas, en Santa Fe, revelaron que “hay
signos claros de abuso sexual”, a pesar de que el acusado lo negó ante el juez y se ofreció a
realizarse los estudios para demostrar su inocencia.
El jornalero José Luis Baroni (41 años), quien se declaró culpable del asesinato de la maestra,
negó haberla violado aunque los hisopados realizados en las cavidades vaginal y anal que fueron
solicitados por la Justicia se hallaron restos de semen y ahora deberá determinarse si pertenece al
detenido.
Dentro de un pronunciado hermetismo, las fuentes explicaron que los peritajes realizados a
pedido del juez de instrucción José Manuel García Porta dieron resultaron positivos en cuanto a la
presencia de “signos de abuso sexual”.
Esas pruebas contradicen lo declarado por Baroni ante el juez García Porta, ya que el imputado
admitió haber asesinado a la docente pero negó enfáticamente haberla violado o abusado sexualmente
de ella.
Antes de conocerse el resultado de la autopsia complementaria, el defensor oficial de Baroni,
Jorge Pagassano, aseguró esta mañana que su asistido intentó reanimar a la mujer antes de arrojarla
al aljibe en el que fue hallado su cuerpo.
En una conferencia de prensa que brindó esta mañana en los tribunales santafesinos, Pagassano
dijo que Baroni no cometió el crimen con premeditación sino que en un forcejeo la mujer cayó y
murió y por “desesperación” se deshizo del cuerpo.
Pagassano dijo que la conferencia la daba con intenciones de aclarar algunas
“diferencias” que escuchó de boca del fiscal y del juez acerca de la indagatoria de
Baroni, en la que él estuvo presente y reconoció haber matado a Cugno.
“No dijo que la secuestró para violarla, afirmó no haberla manoseado ni violado” y
“se ofrece a hacer los estudios médicos pertinentes para demostrar su inocencia en este
aspecto”, expresó Pagassano.
“Baroni afirma que tiene un forcejeo (con Cugno), que la golpea y en uno de los golpes cae
en una montaña de escombros, golpea la cabeza y es donde presuntamente fallece”, añadió el
defensor.
“Según él -agregó- frente a esta situación, se desesperó, perdió el control, porque su
intención no era matarla, trató de hacerle trabajos de reanimación, le tomó el pulso, le hizo
respiración boca a boca y, cuando ve que no lo logra, la arroja al aljibe”.
El defensor dijo que Baroni sentía “atracción” por la docente, por lo que
“intentó seducirla para mantener relaciones sexuales. El explicó que se le fue de las manos,
que se obnubiló, que no sabía lo que hacía, pero en ningún momento la intención de él era
matarla”, dijo el vocero, quien
consideró que Baroni no planeó el ocultamiento de pruebas del crimen ni del cuerpo, sino que
hizo lo que pudo en ese momento.
Finalmente, el defensor general indicó que “el arrepentimiento de Baroni es
absoluto” y que le dijo que quiere “pedirle perdón públicamente a la mamá de la
maestra”.
Cugno, de 43 años y madre de un niño de 5, fue hallada muerta el viernes último en un aljibe de
una casa abandonada en el paraje Las Yerbas a 50 kilómetros de Cañana Rosquín luego de permanecer
desaparecida durante casi cinco días.
La mujer trabajaba como docente y directora en una escuela de la localidad santafesina de
Cañada Rosquín y regresaba en auto a su casa de San Jorge, cuando levantó a Baroni -a quien
conocía- en momentos en que hacía dedo a la vera de la ruta 66.
A poco de radicar la denuncia la desaparición de la mujer, la policía encontró su auto y
pertenencias esparcidas en distintas localidades del límite entre Santa Fe y Córdoba, hasta que
halló su cuerpo en un aljibe. (Télam).-