Cerca del mediodía del viernes, Eduardo R. y su esposa no sólo tuvieron la desventura de ser
asaltados después de retirar dinero de un banco de Echesortu. El atraco tuvo un giro violento que
lo distingue de otras salideras bancarias: un ladrón gatilló el arma y dos balazos atravesaron el
auto de la pareja, que salvó su vida de milagro. Los maleantes no se apoderaron de un botín
suculento porque recogieron una cartera con 1.400 pesos en la que no estaban los 25 mil recién
retirados del banco.
Una fuente policial señaló que cerca de las 11.30 del viernes el
contador Eduardo Héctor R., de 46 años, y su esposa Susana Iris C., de 35, salieron de la empresa
de Montevideo 3855 donde trabajan. La firma es Grimaco S.R.L, una consultora de ingeniería que
realiza protocolos para Totalgaz y el mantenimiento de cloacas y desagües de Aguas Santafesinas.
En una Ford EcoSport roja la pareja fue a la sucursal del Nuevo Banco de
Santa Fe de Mendoza y Lavalle. El contador retiró 25 mil pesos de una cuenta que guardó en un
bolsillo del pantalón y la mujer extrajo del cajero automático mil pesos que puso en una cartera
con otros 400. Al regresar al local fueron emboscados por dos hombres que los acorralaron en un
Peugeot 306 champán.
“Justo cuando llegué a la empresa se me puso en paralelo un auto
que no me permitía abrir la puerta”, contó anoche Eduardo R. a este diario. El contador
relató que el ladrón que iba como acompañante le dijo “abajo, policía” y lo apuntó con
una pistola 9 milímetros. Mientras tanto el conductor, un hombre “medio gordo y
pelado”, bajó del rodado y se acercó a la mujer. “Le abrió la puerta a mi señora y le
sacó un bolso con tarjetas, documento, papeles y 1.400 pesos para gastos particulares”,
describió. La policía indicó que ese sujeto le apuntó a la mujer con un revólver calibre 38.



























