Pandemia

Abrieron los bancos y la afluencia masiva de jubilados convirtió la calle en un caos

Faltó el distanciamiento social, con el agravante de que mucha gente tenía más de 65 años. Hubo largas colas en el centro de la ciudad y en corredores de zona norte y sur. El descontrol obligó a que se tomaran medias especiales.

Sábado 04 de Abril de 2020

Todo lo que no tenía que pasar, pasó. La apertura de los bancos para el pago de jubilaciones y beneficios sociales generó una estampida en todo el país y también en Rosario. Una situación que llevó al Banco Central a resolver a media mañana de ayer que las entidades abran sus puertas a lo largo del fin de semana y con un cronograma especial (ver página 4).

En la ciudad, fueron unas 60 sucursales las que abrieron las puertas, tanto en el centro como en corredores clave de la zonas sur y norte. Hubo colas de manzanas enteras y, si algo faltó, fue el distanciamiento social entre persona y persona, con el agravante de que en la mayoría de los casos se trataba de mayores de 65 años, es decir la población más vulnerable frente a la pandemia de coronavirus. Tal fue el caos que el propio intendente y parte de su gabinete se pararon en la esquina de Santa Fe y Mitre para organizar la afluencia de gente. Pablo Javkin escuchó a los beneficiarios uno a uno, coordinó el operativo con el jefe de la policía, también en el lugar, y se fue pasadas las 14 cuando "estuvo garantizado que todos los que tuvieran huella digital pudieran cobrar", dijo. "Se hizo todo lo que no se debía hacer", lamentó. Para hoy, ya se solicitó mayor presencia policial e incluso de fuerzas federales.

La convocatoria de ayer era exclusivamente para las personas que, desde que se inició la cuarentena el 20 de marzo pasado y no teniendo a disposición su tarjeta de débito, no habían podido retirar sus haberes, a quienes se sumaron los que cobraban la ayuda extraordinaria de 10 mil pesos y el bono extraordinario correspondiente a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y por embarazo, de acuerdo de acuerdo al cronograma establecido por la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansés) .

Sin embargo, los días acumulados con bancos cerrados, al falta de tarjetas de débito y de conocimiento del cronograma de pago, además de medidas específicas para organizar la demanda, además de la propia ansiedad de la población ante tanta incertidumbre, provocó una salida masiva hacia las entidades bancarias y un verdadero caos.

En estampida

El escenario se evidenció complicado desde temprano, con colas eternas e incluso hubo quienes concurrieron con sus reposeras para no cansarse en la espera. Y si bien el municipio había garantizado la desinfección de los espacios y el establecimiento de marcas para que se respetara el distanciamiento social entre la gente, nada de eso fue suficiente, e incluso ignorado por muchos.

Sobre Santa Fe fue tanta la afluencia de personas que, antes del mediodía, ya los inspectores de tránsito decidieron cortar la circulación de vehículos, incluso del transporte público, para utilizar parte de la calle con vistas a la distancia entre uno y otro cliente. Apenas ingresaron algunos taxis para absorber la demanda de pasajeros, muchos de ellos con dificultades de movilidad.

En el Banco Piano, de Zeballos y España, fue tal la multitud que la cola dio literalmente la vuelta a la manzana, y en la zona norte (sucursales ubicadas sobre avenida Alberdi) como en la zona sur, sobre San Martín, las escenas se repitieron.

Si bien muchos beneficiarios admitieron que podían no estar allí, ya que por ejemplo contaban con su tarjeta de débito, dijeron no contar con la clave para poder utilizarla o desconocer el cronograma establecido por la Ansés, e incluso manifestaron tener temor de utilizar el cajero y que no entregara el dinero.

Sábado y domingo, abiertos

Fue tanto el caos que se vio no sólo en Rosario, sino en las principales ciudades del país, que a media mañana, mientras se improvisaban estrategias para dar cauce a la situación, el Banco Central emitió una resolución que dispuso que las entidades bancarias abrieran sus puertas durante el fin de semana. Así, funcionarán tanto sábado como domingo, de 9 a 16, e incluso lo harán hasta el miércoles inclusive, en la previa de Semana Santa.

   La noticia, en plena city rosarina, la dio el intendente, megáfono en mano, para desalentar la masiva presencia en la puerta de las entidades financieras.

   “Los bancos van a abrir durante el sábado y domingo, se está confirmando ahora el horario de apertura y van a seguir abiertos durante la semana”, anunció, e incluso pidió distancia: “Las personas que durante marzo no pudieron cobrar son las que tienen que hacer la fila hoy. Los beneficiarios de pensiones contributivas y no contributivas 0, 1, 2 y 3, y toda persona con tarjeta de débito no es necesario que hagan la fila hoy. Los que están en fila sepárense, porque nadie va a entrar antes por estar pegado al de adelante. No perdamos lo que vecinos haciendo”.

   Es que si bien en todas las sucursales se había garantizado el uso de alcohol en gel tanto para los bancarios como para los clientes que lograban ingresar, para nada puso implementarse “el estricto cumplimiento” de las normas de distanciamiento establecidas. E incluso, más allá de la presencia de más de 200 empleados municipales en el centro, agentes de policía y el propio jefe de la fuerza, no se dispuso por parte de las entidades bancarias la presencia de personal que pudiera informar la operatoria a los clientes.

   El argumento de los bancos es que debían trabajar “con el personal mínimo indispensable”, como lo dispone el Banco Central; y lo que sí hicieron algunas entidades ya en medio del desorden, como Piano y Supervielle, fue entregar números para establecer un orden.

   Lo que muchos se preguntaban es qué medidas alternativas de comunicación con los clientes o plataformas virtuales habilitaron los bancos responder en este tiempo y evitar situaciones como las de ayer.

Continuidad

Lo cierto es que hoy y mañana se dará continuidad a lo que comenzó ayer y el desafío es que el escenario no sea el mismo.

   Así lo planteó el intendente y adelantó no sólo que se volverá a desinfectar los espacios y se dispondrá personal municipal, sino que además ya se requirió una mayor presencia de agentes policiales y fuerzas federales.

   “Vamos a ir monitoreando la situación”, indicó Javkin, y señaló que trabajará “con los bancos para intensificar las medidas de distanciamiento”.

   La secretaria general de La Bancaria, Analía Ratner, señaló que en las entidades que entregaron número, “serán esos turnos los que tendrán la prioridad”; sin embargo, insistió en que “es indispensable que, antes de movilizarse, los jubilados y beneficiarios de ayudas sociales, consulten el cronograma de pago publicado en Ansés”.

La Defensoría del Pueblo propuso más acciones

Al tiempo que dejó en claro el acompañamiento de la decisión de extender la atención de los bancos durante el fin de semana, la Defensoría del Pueblo de la provincia consideró que esa medida no puede ser la única, sino que "debe estar acompañada por más acciones para que se cumplan las recomendaciones sanitarias necesarias en el marco de la pandemia de Covid-19" y que tiendan, fundamentalmente, a disminuir el número de personas que se acercan a las sucursales.

En ese marco, elevó una serie de propuestas, entre las que se cuentan que las distintas entidades bancarias dispongan de personal en cajeros automáticos de las grandes ciudades tendiente a asistir a las personas que cuentan con tarjetas de débito, pero tienen inconvenientes de operar con las mismas, la implementación de un sistema de turnos para acceder a los cobros de manera organizada y sin que esto implique una dilación mayor en la percepción de los beneficios, y de horarios según terminación del documento de identidad de los beneficiarios para que no se opere por orden de llegada y se eviten las largas colas desde temprano.

Además, planteó que las entidades que cuentan con cajeros automáticos móviles, los envíen a distintas ciudades con los recursos humanos necesarios para asistir a quienes operen en ellos, difundiendo el lugar y horario para evitar el traslado de personas a las sucursales. Además, se solicitó prever la tarea de personal de seguridad pública o privada, en la función de organización de las colas y el cumplimiento de las distancias interpersonales, no sólo dentro de las instalaciones sino incluso fuera de ella.

Como último punto, sugirió la instalación de baños químicos y provisión de agua para atender las necesidades de quienes se encuentren haciendo cola fuera de los bancos.

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