Para el Kily González no es lo mismo tener o no a Emiliano Vecchio, pese a que el capitán no estuvo en varios de los últimos partidos, pero al entrenador no le queda otra que esperar y vivir el “día a día”, tal como definieron desde el entorno del cuerpo técnico, sobre si podrá contar con el diez el próximo domingo, cuando Central reciba a Argentinos Juniors. Lo destacado por estos días, al menos hasta ayer, es que Vecchio no está descartado, sí con serios inconvenientes para poder ser tenido en cuenta, pero con algún mínimo de chances. Y mientras esté la posibilidad, en Central se aferrarán a ella. Por lo pronto, este miércoles el volante ofensivo se entrenó de manera diferenciada por esa sobrecarga muscular en el isquiotibial que sintió en la práctica del martes, por eso la evaluación diaria que realizarán, esperando que esa mínima chance pueda convertirse en realidad.
Si hay algo por lo que el Kily desea tener a Vecchio entre los once es por ese mal partido que hizo su equipo en la derrota frente a Talleres. Porque después de ese contundente 1-4 el canalla quedó en la obligación de revertir la imagen. Y Vecchio es uno de los mejores intérpretes a los que puede apelar. Ahora, ¿en qué condiciones?
Como suele suceder en estos casos, lo que se pretende es no correr ningún tipo de riesgo y provocar que la lesión se agrave. Por eso la decisión de analizar el día a día, evaluar y a más tardar el sábado definir. Es que en el medio el Kily estará obligado a manejar los caminos alternativos en caso de que Vecchio finalmente no pueda estar.
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Vecchio hace dos partidos que no juega, pero quiere estar ante los hinchas.
Héctor Rio / La Capital
El parte médico que brindó el club el mismo martes fue por cierto escueto e hizo referencia a una “sobrecarga muscular” y ni siquiera se informó la zona afectada (el isquiotibial). Pese a ello, el jugador no sólo no fue descartado, sino que el cuerpo técnico se ilusiona con poder contar con el futbolista, quien en lesiones anteriores dio muestras de recuperarse antes de lo previsto.
Igual, no deja de ser particular la situación de Vecchio, quien jugó apenas dos partidos de los últimos seis, con lesiones y una suspensión en el medio. Pero sin dudas el momento del equipo y la derrota del pasado fin de semana es lo que hace que el Kily sienta que su presencia es más que necesaria.
En el clásico ante Newell’s sufrió un desgarro y eso fue lo que lo dejó afuera de los encuentros ante Arsenal y Central Córdoba (SE). Dos triunfos: uno en el Gigante y otro de visitante. Pese a esos buenos resultados se sabía que cuando estuviera apto para la competencia iba a volver y fue lo que sucedió en el choque frente a Boca. Ante Banfield fue tocado en el tobillo y se notó que no estaba al ciento por ciento, pero igualmente esa noche se fue expulsado, por lo que no pudo estar al partido siguiente, en la victoria ante San Lorenzo.
Ya para Talleres pudo haber arriesgado, pero algunas pequeñas molestias que todavía sentía en el tobillo hicieron que consensuara con el cuerpo técnico esperar una semana más para su regreso. Pretendía reponerse por completo y en el medio realizar un acondicionamiento desde lo físico.
Y lo dicho, la dura derrota que sufrió el canalla en la Docta hizo que el Kily lamentara más que nunca la nueva lesión. Porque esa pieza que el DT considera clave pasó a estar en duda y con ello la necesidad de imaginar otra vez un equipo sin él.
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Además de lo de Vecchio, el Kily tiene que ver si cambia algo más.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
De aquel desgarro que sufrió en el clásico se repuso algunos días antes de lo imaginado y en esta ocasión el cuerpo técnico tiene la ilusión de que esa sobrecarga muscular pueda dejarla atrás en cuestión de días. No parece sencillo porque en el medio se analizarán los riesgos de hacerlo jugar, pero allegados al futbolista hablaron de que la mejoría fue notable y que pese a haberse entrenado de manera diferenciada “tiene chances” de jugar.
¿Qué implicaría para el Kily armar el equipo sin Vecchio? Un problema mayor al que ya tiene. Porque además de la incógnita sobre la presencia del diez, el técnico analiza otras posibles variantes pero que podrían ser demasiadas sin un jugador que ordene como suele hacerlo Vecchio. Se sabe que Michael Covea también será baja para este partido (se repone de un cuadro de Covid) y si el 10 no está disponible las alternativas son Francesco Lo Celso (titular en el último partido) o Julio Luques. En caso de que opte por la segunda sería Emmanuel Ojeda el que tendría mayor libertad en el anillo central.
Y hasta es probable que la presencia de Vecchio influya en las decisiones que el Kily tendría pensado tomar en las bandas, donde Luciano Ferreyra y Diego Zabala hoy no parecen tener sus puestos asegurados. Difícilmente haya cambios en los dos carriles, pero sí en al menos uno de ellos, con Gino Infantino corriendo con algún tipo de ventaja por encima de otros nombres.