Objetivo claro: clasificación a Copa Sudamericana 2022. De eso se trata la vida de Central por estos días. En realidad es la meta que el equipo se propuso después de haber quedado eliminado en cuartos de final de la actual competencia internacional. Por eso es importante lo que haga el canalla de aquí en más, pero fundamentalmente lo que realicen otros equipos, que tranquilamente podrían allanarle el camino para que esa clasificación se haga realidad. La distancia con el segundo (Talleres) que tomó River en el torneo local ya resulta un gran paso hacia adelante, por la sencilla razón de que en caso de que el equipo del Muñeco Gallardo se consagre campeón abrirá un cupo para los clasificados a copas internacionales del año próximo. Es decir, hoy Central está un poco más cerca de lo que los números indican, aunque todavía nada se pueda dar por sentado. Es más, dependiendo de lo que ocurra con la definición de la Copa Argentina también el equipo del Kily podría sacar rédito. Y no hay porqué renegar de eso, de hecho sus dos últimas clasificaciones a Copa Sudamericana llegaron por situaciones similares (ver aparte).
Hoy la tabla acumulada muestra a Central (42 puntos) a dos unidades de Racing, que es el último que está clasificando a la Sudamericana. En el medio está Argentinos Juniors, con 41. Pero esa tabla no contempla el campeón de la Liga Profesional que se está disputando, que todo va camino a que sea River. Así, si no ocurre ninguna sorpresa y el millonario se consagra campeón, su ingreso a Copa Libertadores será por esa condición de campeón y no por acumulación de puntos en la tabla anual, lo que implicará la liberación de un cupo no sólo para aquellos equipos que aspiran a la Libertadores, sino también a la Sudamericana. Ese ese caso hoy el que estaría metiéndose en el torneo continental más importante a nivel de clubes es Boca, mientras que Argentinos (el primero en la “lista de espera”) sacaría el pasaporte a la Sudamericana.
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De cara a la Sudamericana, Central tiene siete partidos clave.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Este tipo de situaciones es normal cada vez que empiezan a definirse los campeonatos y, por consiguiente, las clasificaciones a copas y esta vez no es la excepción. Por eso la importancia para Central lo que suceda con esos otros equipos que están peleando en otros frentes.
A la próxima Libertadores ingresan los tres mejores clasificados de la tabla anual, entre los que está River (en este momento al tope de las posiciones), pero también logrará pasaporte el campeón de la Liga Profesional y en caso de que sea el millonario lo hará como campeón y no a través de la tabla anual. Ahí es donde habría ya un corrimiento de equipos y se liberaría ya un cupo. Es más, por cómo están las posiciones hoy, lo mismo sucedería si el campeón es Talleres. En ese caso el corrimiento también se daría, pero ya tendría otra implicancia en relación a lo que suceda con la definición de la Copa Argentina.
Porque puede suceder que Talleres sea campeón de la Liga Profesional y también de la Copa Argentina (juega la semifinal ante Godoy Cruz), pero si las cosas se dieran de esa forma el pasaporte a la Libertadores lo obtendría por campeón de la Liga y donde se liberaría el cupo sería para el finalista de Copa Argentina, donde los otros tres semifinalistas son Boca y Argentinos Juniors.
De esos 4 equipos que siguen con vida en Copa Argentina, 3 están por encima de Central en la tabla anual, pero lo mejor que le puede pasar al equipo del Kily es que el campeón sea Boca, Talleres o Argentinos, siempre que River sea el que se consagre en el torneo local.
Todo esto es lo que pone a Central mucho más cerca de la Sudamericana de lo que los números hoy están marcando, lo que no es menor, atendiendo las dificultades que tuvo hasta aquí el canalla para meterse definitivamente en ese selecto grupo.
Claro, lo más importante es que Central haga su parte, que obtenga resultados positivos en las siete fechas que le restan al torneo y que el final de la competencia lo encuentre entre los clasificados. En ese caso no dependerá absolutamente de nadie para volver a meterse en una copa internacional, pero contará también con el amparo de lo que dictaminen las definiciones de la Liga Profesional y la Copa Argentina. Porque los números hoy lo dan afuera, pero por cómo viene la mano no está mal que se sienta un poco más cerca de lo que esos números hoy le marcan.
Las dos últimas veces fue "de rebote"
En 2017 Central quedó afuera de la clasificación para la Copa Sudamericana 2018, pero finalmente entró. ¿Por qué se dio esa situación? Porque Independiente se consagró campeón de la Sudamericana 2017 ante Flamengo y logró el pasaporte a la próxima Libertadores. Así fue como apareció un cupo extra y logró meterse. Pudo haberlo logrado antes si Lanús vencía a Gremio en la final de la Libertadores 2017, pero la derrota del granate le jugó en contra al canalla. Y el último antecedente, mucho más cercano todavía, fue lo ocurrido en año pasado, cuando a los pocos meses de la vuelta del fútbol en medio de la pandemia, la AFA decidió reprogramar la Copa Argentina 2020 y al no haber campeón antes de que la Conmebol sorteara las copas Libertadores y Sudamericana 2021, los equipos argentinos salieron todos de la acumulada de 2019/20 (campaña de Diego Cocca). Como todos subieron un puesto, Vélez se clasificó a la Libertadores y Central a la Sudamericana.