Ovación

"Si se elogia a Newell's por la cancha es un gol nuestro"

El gerente de fútbol David Oliveri y el canchero Guillermo Fernández hablaron sobre el campo de juego del Coloso

Domingo 18 de Noviembre de 2018

Ni los tapones de los botines en medio del diluvio ni los más de 100 milímetros que cayeron durante dos días en la ciudad, incluso durante la hora del partido entre Newell's y Defensa y Justicia, deterioraron el piso del Coloso. El impecable suelo soportó semejante contingencia climática. La tarea silenciosa para que se mantenga así es del canchero Guillermo Fernández. Lleva 30 años en el club. Más tiempo está en el club el gerente de fútbol David Oliveri. Son 48 años y es quien coordina y supervisa el trabajo en el campo de juego. "Si se elogia a Newell's por la cancha es un gol nuestro", dice orgulloso Oliveri.

   La respuesta de la cancha al temporal fue reconocida por todos. "Con Fernández no podemos estar dentro de los once. Pero si se elogia a Newell's por la cancha es un gol nuestro. Vienen de otros clubes y dicen que esta cancha siempre se encuentra impecable. Es el mejor elogio", señala Oliveri.

   Fernández se crió en el Chaco y trabajó en el campo. Se ocupa del cuidado de la cancha junto su hijo. Asegura que para poner el suelo en condiciones después de un partido como el del lunes necesita apenas "un día y medio o dos". El estado del piso se debe a lo realizado cuando se reformó el estadio, en tiempos del presidente Eduardo López, bajo la supervisión de Oliveri.

La remodelación

"El único secreto es la tarea de todos los días y lo que se trabajó cuando se hizo la cancha nueva. Le dimos una caída al campo de juego de 15 centímetros desde el centro de la cancha al lateral", explica Fernández.

   "Un día de lluvia el sistema de drenaje casi no trabaja por el «bombé» que tiene la cancha. El agua se va yendo sola hacia los fosos. Y lo poco que puede llegar a quedar en el piso, cuando deja de llover en 10' o 15' desaparece", dice.

   Oliveri grafica además como una "espina de pescado" el sistema de canales recolectores ubicado por debajo del piso de la cancha por donde se va el agua. "Hay conectores diagonales que desembocan en una canaleta principal que desagua en los fosos", dice.

   Oliveri cuenta que "hay canchas con sistemas más avanzados, donde en todo el piso la base está llena de piedra y arena y por encima tiene una capa de 15 centímetros de tierra. Es el sistema ideal, pero implica un gran costo y habría que tener parada un año la cancha para contar con algo así".

   Pese a que la cancha de Newell's no es así, las condiciones del terreno, lo realizado y la dedicación hacen que esté impecable. En donde se realizó un trabajo parecido a esas otras canchas para que no haya problemas con el drenaje fue en las áreas, un sector crítico. "Se abrió el piso 60 centímetros y se le puso una capa de piedra y una tela metálica especial. Y arriba se colocó arena, tierra y luego el césped", dice Fernández.

El invento del tapapozos

"Todos los días hay que entrar a la cancha, caminar y ver donde necesita repararse. Después de un partido, lo primero que hacemos es tapar los pozos que se formaron por los botines. Tenemos una manera especial, con un tapador de pozos que inventé. Es un fierro soldado con dos puntas. Con ese elemento desgarrás el césped con tierra y lo traés hacia el lado donde se encuentra el pozo. Con eso tapamos el faltante de césped", explica Fernández.

   El canchero tuvo esa idea mirando un partido inglés. "Vi que entraron 10 o 15 personas a la cancha y caminaron de un lado al otro con algo que no podía distinguir, moviendo los brazos. Me imaginé que estaban tapando los pozos y así se me ocurrió ese elemento que inventé", cuenta

   Fernández asegura que su principal misión es "tapar los pozos", y después "los cortes del césped". El regado es otra cuestión primordial. "Trabajamos por lo general de lunes a sábado. Si hay partido, marco las líneas y pongo las redes, que saco una vez que se termina", agrega. El canchero sorprende al decir que "nunca" lo llamaron de otros clubes para conocer de qué manera trata de preservar la cancha.

   El canchero señala que esta época del año es un "momento de transición del pasto. Con el calor, crece con fuerza el bermuda (variedad de césped) y hace desaparecer el rye grass, que es el pasto que se siembra en el otoño".

   "A Newell's siempre le interesó el fútbol de pisar la pelota, llevarla y hacerla correr. Para eso se necesita en primer lugar un buen piso y luego una cobertura que permita que cuando el jugador pise tenga amortiguación, tipo alfombra. Que apoye bien el botín en el entramado de la cancha", manifiesta Oliveri, satisfecho con la tarea que desde años llevan adelante.

"Bernardi pedía el césped bajo"

Fernández se ocupaba del mantenimiento del hotel del Liceo donde concentraba Newell's en la época de Bielsa, hasta que solicitó colaborar con su hermano en el cuidado de la cancha. Dice que Bernardi es el jugador que más pedidos le hacía. "Siempre hablaba con Bernardi sobre cómo estaba el piso y me sugería sobre el corte del césped. Bernardi caminaba por la cancha y me pedía que corte bajo el césped. Y que esté húmeda la cancha antes del partido", cuenta. "Acá no hay excusas. El que juega mal o patea mal es problema de él, no de la cancha", dice.

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