Lionel Scaloni no esperó como se suponía. Habló con Paulo Dybala y exteriorizó la decisión que seguramente ya tenía tomada. Si estaba todo bien, iba al Mundial. Si no, iría Angel Correa. El cordobés le aseguró que ya superó el desgarro en el recto femoral, aunque no jugó más desde octubre y su técnico, José Mourihno, no estaba seguro de ponerlo el domingo cuando Roma reciba Torino, El DT argentino lo tenía entre sus preferidos, tenía una ficha más y se decidió a usarla. La joya va al Mundial, El otro Angelito rosarino se quedó afuera pese a haber estado siempre. Sonó a injusticia, más cuando además del cordobés, el entrenador citó a otro que recién está volviendo como Juan Foyth y pobló de defensores la lista. Con la salida del jugador de Atlético Madrid son dos los rosarinos de baja a último momento, junto a Giovani Lo Celso por lesión. Quedan de estandartes de la ciudad solo Lionel Messi y Angel Di María, algo que no pasaba desde el 2006.
Mientras varios de los citados, aún los que se sentían seguros, expresaron su alegría por redes sociales, la esposa de Angel Correa hizo una especie de descargo en la suya. “No dejes que las decisiones de otras personas influyan en tu estado de ánimo y en que te hagan pensar si sos o no sos capaz de cumplir algún objetivo”, escribió para darle ánimo.
Claro, sin haberse ganado nunca un lugar de titular en el equipo, como tampoco Dybala, que faltó bastante más a la selección, Correa debe sentir dolor porque fue fija siempre en las citaciones de Scaloni. En cambio el cordobés vivió muchas lesiones, sí jugó en la Finalissima ante Italia y marcó un gol, pero nunca la constancia fue su fuerte. Tampoco brilló con la celeste y blanca. Pero sí tiene el aura de ser un jugador distinto y probablemente la baja de Lo Celso debe haber influenciado en no quedarse tampoco sin el jugador de la Roma.
Pero la salida de Angel Correa no solo se comparó con el alta de Dybala, sino también con la confirmación del otro Correa, Joaquín, que jugó más en la selección que el rosarino. Ahí el de Inter corría con ventaja. Y también debe compararse con el alta de Foyth, porque en definitiva ahí Scaloni eligió un defensor por sobre un delantero. Lleva 9 abajo para cuatro lugares y 7 arriba para tres. En proporción, prácticamente iguales.
La nueva baja de un rosarino deja a la presencia ciudadana en un Mundial igual a la de 2006, con Messi y Maxi Rodríguez. O a la de 2002, con el Kily González y Tito Bonano. En 2010 hubo 3 (Leo, Angel y la Fiera), 4 en 2014 (los mismos, más Ezequiel Garay) y el récord de 6 en Rusia (Messi, Di María, Lo Celso, el Patón Guzmán, el Colo Ansaldi y Ever Banega). En 1998 no hubo ninguno de Rosario propiamente dicho, aunque sí muchos de las localidades vecinas.
Angel Correa, que a principios de año fue sometido a una operación de corazón para acomodar una prótesis que le habían colocado en 2014, quedará igual en stand by, por si algún jugador sufre un percance. Lo mismo le cabe a al arquero Juan Musso, el zaguero central Facundo Medina y el mediapunta Thiago Almada.
Mientras selecciones como Uruguay o Polonia eligieron hacer una superproducción audiovisual para presentar la lista, Scaloni mismo la comunicó en un video escueto donde detrás se veía el pizarrón con la ubicación de los 26 jugadores en la cancha. El técnico los nombró uno por uno con formalismo y cerró: “Ellos están orgullosos de ser convocados y vestir esta camisera. Esperemos que ustedes como hinchas lo estén también, todos juntos”.
Lionel Messi jugará para PSG el domingo, lo mismo que Angel Di María y Leandro Paredes jugarán para Juventus. Dybala podría sumar minutos en Roma. Dibu Martínez en Aston Villa, Julián Alvarez en el City, Lautaro Martínez y Joaquín Correa en Inter. Increíble, a una semana del Mundial el fútbol no para y Scaloni, aunque definió todo, seguirá cruzando los dedos unos días más.