Rosario Central ganó con comodidad y los mira a todos desde arriba
Consiguió un triunfo vital y quedó como único puntero por el empate de River. Con el ascenso directo como una chance que merodea cada vez más cerca, que acelera las pulsaciones y que despierta ilusiones al por mayor.
20 de mayo 2012 · 01:00hs
Central arriba de todos. Solo, sin compañía. Con el paso firme, los números a su favor y un envión avasallante en el tramo decisivo del torneo. Con el ascenso directo como una chance que merodea cada vez más cerca, que acelera las pulsaciones y que despierta ilusiones al por mayor. Así quedó el equipo de Juan Antonio Pizzi luego del triunfo clave por 2 a 0 que consiguió ayer sobre Atlético Tucumán en el Gigante, y tras el sorprendente empate 2 a 2 de River con Brown de Puerto Madryn por la noche en el Monumental. Con esos resultados se ubicó como único puntero por temple, convicción y méritos que hay que reconocerle. Pisó el umbral de sus aspiraciones como un líder sobrio, incuestionable, imparable en la recta final del campeonato.
Ayer Central no jugó bien, pero ganó bien. Y ese es un aspecto que define la esencia de su carácter en la segunda mitad del campeonato. Queda claro que aprendió a convivir con los factores de presión, que no se deja intimidar por ningún entorno, que arriesga lo necesario y que logra superar los obstáculos que se le cruzan por su sendero.
Esta versión canalla consiguió disimular bajas muy importantes y no detuvo el ritmo de su marcha. Le costó, pero pasó cada prueba con una cosecha importante de puntos a su favor. Las lesiones de Julio Mozzo y Matías Lequi, dos hombres que conforman la columna vertebral de la estructura centralista, despertaron algunos interrogantes que este equipo desterró rápidamente con un aplomo que luce cada vez más natural.
El tranco del conjunto auriazul no afloja y sumó su séptima victoria en forma consecutiva, con un solo gol en contra en esa ráfaga. Una locura. Una alucinación. Una razón más que suficiente —junto con los goles de Castillejos—, para poder creer que puede afrontar las cuatro fechas que restan (River -L-, Patronato -V-, Chacarita -L- y Desamparados -V-) con optimismo y cifradas expectativas.
Además, Pizzi y sus muchachos construyeron una auténtica fortaleza que volvió inexpugnable el condado de Arroyito. Central no conoció derrotas en condición de local en todo el certamen y se apoya en la seguridad que le otorga esa racha para esperar el duelo del sábado con River con el corazón en la mano y el cuchillo entre los dientes.
Ayer la jornada se vivió en dos turnos. En primera instancia Central cumplió con su parte en el Gigante sin apremios, venció a los tucumanos y llenó de obligaciones y ataduras a un River que no pudo hacer lo suyo en su propia cancha. El gol de Zanni para los patagónicos en la expiración del partido, estampó una igualdad que desbordó el Monumental de quejas, broncas y silbidos, en un momento repleto de tensiones.
Más allá de que el empate de ayer apura más River y esto puede ser un arma de doble filo, este escenario de acción permite imaginar un duelo imperdible entre canallas y millonarios en el próximo compromiso. Central ya sacó una cabeza, se sabe suficiente y los demás vienen corriendo desde atrás. Un marco inspirador, a cuatro jornadas del éxtasis.