Con qué necesidad Jorge Sampaoli se somete conscientemente a semejante humillación. A tanto manoseo. Haberse equivocado casi en todo como entrenador de la selección durante el Mundial no justifica el menosprecio y la cacería mediática que inició la AFA para que se canse y pegue el portazo que todos esperan. Los casi 9 millones de dólares que deben abonarle ahora si lo echan no pagan la dignidad, el honor y el buen nombre de una persona. Sampaoli no puede ni debe quedarse un minuto más en el predio de la AFA para seguir diagramando el futuro, porque ya no es más el entrenador aunque el contrato todavía lo ampare legalmente. Hasta el presidente de River, Rodolfo D'Onofrio, salió ayer a blanquear cuáles son las intenciones de la AFA cuando declaró lo siguiente: "Si quieren a Gallardo, tienen que conversar con él".



























