El campeón del mundo tiene al mejor jugador del mundo. Por eso Argentina superó en un trámite muy chivo a Ecuador y lo mandó a la lona con un golazo de tiro libre de Lionel Messi en el final. Una genialidad del rosarino, que hizo explotar el Monumental, en una conquista que le agrega más grandeza a su épica carrera. Así, de mano de su líder futbolístico, la Scaloneta inició las eliminatorias sudamericanas con una amplia sonrisa. Y con Leo en llamas.
Todo apunta a clasificar al Mundial de 2026 y no debería haber sobresaltos porque hay seis plazas y media (el repechaje) disponibles sobre diez selecciones participantes. El marco del Monumental fue conmovedor y quedó demostrado que el romance entre los jugadores y la gente está en pleno apogeo. Y el golazo notable de Messi fue la frutilla del postre. Fiesta completa.
El DT Lionel Scaloni tomó decisiones fuertes en la previa. Sacó a Angel Di María y Julián Alvarez, dos titulares en la recordada final con Francia, y mandó a la cancha a Nicolás González y al Toro Lautaro Martínez. El duelo comenzó como si el campeón siguiese en piloto automático, con Lionel Messi enchufado y picante, y con sus compañeros juntando pases y presionando alto. De inicio se jugaba en campo ecuatoriano, con una muralla de camisetas amarillas por delante de un conocido del fútbol rosarino, el arquero exRosario Central, Hernán Galíndez.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Flacapital%2Fstatus%2F1699964175504613773&partner=&hide_thread=false
La primera clara fue un centro frontal de Messi que no llegó a conectar Lautaro Martínez. Después lo tuvo Leo, pero su tiro a la carrera salió apenas ancho del palo izquierdo. Ecuador trataba de imponer la supremacía física y argentina la técnica colectiva.
Sobre los 20 minutos la Scaloneta comenzó a fallar pases fáciles y perdió la brújula del control. Los volantes se desacomodaron y el rival se adelantó. Messi se hizo cargo de la pelota y Argentina recobró la iniciativa.
Igual la operación triunfo se intuía que no sería sencilla. Ecuador apostó a un partido físico y Argentina necesitaba calibrar la justeza en los pases. Cuti Romero le sacó chispas a Enner Valencia. El juego entró en el terreno de la fricción y allí el negocio era de la visita. Por momentos pareció un vale todo, con un par de trancazos de uno y otro bando, ante el siga, siga, de Wilmar Roldán.
Mac Allister pasó de cinco y Enzo se corrió a la izquierda. Y en la última de la etapa inicial, pase profundo notable de Rodrigo De Paul y Lautaro desvió la pelota, que dio en el palo derecho de Galíndez. La más clara de Argentina y al descanso. La ecuación no era sencilla.
En el complemento Argentina intentó recuperar la iniciativa a partir del control de la pelota. Y Ecuador se acomodó en su campo en busca de la contra.
Argentina.jpeg
Los jugadores argentinos arman una montaña humana tras el golazo de Messi de tiro libre.
Télam
La Scaloneta trató de arrinconar a la visita con los zagueros plantados en la mitad de la cancha. Tagliafico se tuvo fe y sacó un latigazo desde afuera del área que se fue alto. El grito “Fideo, Fideo”, ya bajaba de las tribunas. Y Scaloni al cuarto de hora mandó a Angelito Di María a la cancha en busca de mayor profundidad.
Enner Valencia remató débil ante Dibu Martínez, hasta allí un espectador de lujo en el Monumental. A 20 minutos del final, Messi fue haciendo malabarismo con la pelota en la puerta del área, apilando rivales y el tiro final fue controlado por Galíndez. Respondió la visita con una incursión de Kevin Rodríguez.
Adentro Julián Alvarez y Paredes, por Lautaro y Mac Allister. Tiro libre en la puerta del área y peligro de gol. Y Messi, el mejor del mundo, volvió a dejar su sello. Acarició la pelota con su zurda mágica, superó la barrera y dejó sin chances a Galíndez. Explotó el Monumental.
Golazo del diez para ser junto al uruguayo Luis Suárez el máximo goleador de la historia de las eliminatorias con 29 goles.
Argentina ganó con garra, corazón, ráfagas de buen fútbol y porque tiene al Dios en la tierra que juega al fútbol: Lionel Messi. La Scaloneta sacó adelante un partido muy chivo, una batalla física que propuso Ecuador y arrancó con una alegría el largo viaje al Mundial de 2026.
La gran ovación final fue justamente para Messi, que salió reemplazado ante el aplauso atronador de la multitud que colmó el Monumental. Les había regalado otro golazo épico. Su carrera siempre tiene algo más para disfrutar. ¡Gracias crack!