Existen varios motivos para explicar por qué Newell’s no ganó. Pero una de las razones tiene más fuerza que otras. Y fue que simplemente no la metió. Porque contó con ocasiones en la primera etapa. En lo que falló fue en la definición. Una vez más. No anduvo fino y en ese aspecto la mayor responsabilidad recayó en Juan Ignacio Ramírez.
Así, el conjunto rojinegro igualó sin goles con Belgrano y llegó a los cuatro partidos sin anotar en la Liga Profesional. Que son cinco si se le agrega el 0 a 0 frente a Central Córdoba de Santiago del Estero por la Copa Argentina.
La Lepra dispuso de más situaciones de riesgo que en la mayoría de sus anteriores presentaciones. Pero siempre le faltó algo para reflejarlo en el arco contrario.
Las ocasiones que falló el Colo Ramírez
Ramírez, por quien supuestamente hubo interés en los últimos días de Talleres por contratarlo, fue el que más cerca estuvo. Ni bien empezó el partido, Matko Miljevic se la puso a la cabeza y el uruguayo reventó el travesaño.
En las siguientes dos intervenciones, no resolvió como se debía. En la primera, corrió para enfrentar al arquero Espínola, perseguido por un desesperado Rafael Delgado. El nueve quedó ante al uno y se le fue larga.
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Y en la otra, Besozzi desbordó sobre la derecha y se la metió por arriba para que el uruguayo meta el cabezazo. El problema es que lo hizo sin dirección, a donde se encontraba Espínola.
El nueve tiene una misión: convertir. Y el uruguayo falló.
Hubo otras chances para la Lepra. Saúl Salcedo conectó de cabeza un tiro libre de Miljevic y la pelota se fue muy cerca del palo derecho. Y Miljevic enganchó desde la izquierda hacia el medio y su disparo al primer palo encontró la respuesta del arquero visitante.
Para la segunda etapa, Newell’s perdió potencia ofensiva y una de las pocas aproximaciones fue un derechazo de Ángelo Martino que interceptó Espínola.
Lo mejor ya había pasado en el primer tiempo y Newell’s no lo aprovechó, especialmente el que tiene la misión de meterla: el Colo Ramírez. Además, por tercer partido, el DT sacó al nueve y jugó sin un centrodelantero. Lo mandó a Silvetti, pero no es su rol.