Newell's

Newell's se perdió en el bosque por culpa propia

Los rojinegros sufrieron la pelota parada de Gimnasia, no generaron y casi no inquietaron.

Martes 15 de Mayo de 2018

Con errores y falta de juego, Newell's culminó la Superliga con una derrota en la ciudad de las diagonales. No cumplió nada de lo mejor que venía mostrando y un limitado Gimnasia lo dejó de rodillas para reencontrarse con una victoria que no lograba desde hacía nueve fechas. Es a partir de ese antecedente y de la levantada que evidenciaba la Lepra en el torneo que el conjunto del Parque lamentó caer de semejante manera en el bosque platense. La salida de Newell's desde su propio campo se repitió entre pelotas perdidas y algún que otro envío largo para la corrida de Fértoli o Leal. Demasiado poco. Consecuencia de que ni Figueroa ni Rivero se hicieron cargo de la generación.

Gimnasia empujaba. Era mucho esfuerzo y pocas ideas. Buscaba la penetración por el costado izquierdo de la visita, donde Ferroni no se afirmaba y se complicaba con Dibble. Los tiros de esquina del Lobo fueron un problema para la defensa rojinegra. Le costó detener a los grandotes del tripero. La performance de la Lepra era discreta y previsible. No había juego asociado. Le costaba el traslado. Tocaba de manera intrascendente, sin profundidad. Lo salvo que Gimnasia tampoco era un dechado de virtudes y la mayor posesión de pelota no redundaba en acciones de peligro.

Pese a que era menos, el conjunto de De Felippe fue el primero que se aproximó en serio. Figueroa la ubicó con precisión por sobre la defensa del Lobo para el ingreso solitario y por el medio de Leal. El goleador conectó de cabeza y la pelota se estrelló en el palo derecho.

De inmediato, Figueroa ejecutó un tiro libre y el cabezazo de Fértoli exigió a Arias. Con poco, Newell's había llegado, dando señales de que podía haber alguna reacción, aunque más no sea metiendo el balón dentro del área local.

Pero Gimnasia tiró por la borda esa sensación de que otro partido de la Lepra era posible. El ex leproso Lorenzo Faravelli ejecutó un tiro libre en forma de centro que cruzó por delante de Ibánez sin que nadie la rechace. El debutante Nicolás Ortiz, hijo del entrenador interino Darío, entró por el segundo palo y la metió arriba.

Los desaciertos de la Lepra en la pelota parada los pagó Joaquín Varela. El zaguero tuvo inconvenientes en la marca y De Felippe decidió sacarlo en el entretiempo. El entrenador puso a Alexis Rodríguez para tener mayor peso ofensivo. Y lo mandó a Sills a la zaga. Desde la época de Olimpo que no cumplía tal función.

Más allá de la variante, no era una buena noche de Newell's. Tampoco de Leal frente al arco. Rivero combinó con Alexis y alargó para la entrada solitaria del portugués. El toque por elevación no fue tan alto y quedó en las manos de Arias. Tantas veces estuvo certero la Pantera, pero ayer falló. Newell's no encontraba la manera de aproximarse y la búsqueda de una individualidad que sea capaz de desequilibrar llevó al ingreso de Torres por Figueroa. Pero no dio resultado. El flojo funcionamiento colectivo conspiró con las aspiraciones rojinegras. Si se mantenía en partido era exclusivamente por la tibieza de Gimnasia.

Hasta que Bonifacio se fue por izquierda y perforó a Ibáñez. Sólo faltaba ese gol para que no quedaran dudas de que Newell's no fue el mismo que venía entregando mejores señales.

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