Luciano Figueroa pidió hasta hoy para dar una contestación a la propuesta
económica que le realizó Central. El delantero dejó pasar las Fiestas Navideñas para entregar una
respuesta sobre su regreso. El ofrecimiento canalla contempla tres años de contrato y una suma muy
importante para el fútbol argentino. Todo indica que Lucho dará el anhelado sí y luego viajará a
Italia para negociar la rescisión del acuerdo con Genoa, el club propietario de su pase.
La dirigencia de Central, a través de Manuel Usandizaga, le hizo llegar
por escrito a Jorge Figueroa, el padre y representante del jugador, la oferta formal y una serie de
requisitos para darle forma a la negociación. En principio, lo ofrecido por Central estaría dentro
de lo que pretende ganar el jugador, más allá de que en algún momento la idea de Figueroa era
arreglar un contrato por dos años y medio por la misma cifra ofrecida.
El miércoles y el jueves fueron días de intensos contactos entre el
presidente Horacio Usandizaga y su hijo Manuel. Incluso, el jueves a la medianoche cuando la
familia levantó las copas para recibir el 2010, uno de los deseos de los Usandizaga fue la vuelta
de Lucho. Cuentan que el Vasco está muy embalado con la posibilidad de ver de nuevo a Figueroa con
la camiseta canalla y convencido de que esta vez la vuelta está más cerca que nunca.
Igual, desde el entorno del futbolista manejan el tema con sumo
hermetismo. Figueroa cuida realizar declaraciones de las que después se puede arrepentir, aunque en
la intimidad da por hecho que volverá a calzarse la camiseta auriazul. Es que Lucho se muere de
ganas por regresar al club que lo catapultó a la fama futbolística y además Central le ofertó un
contrato muy ventajoso en lo económico.
En esta gestión hay un dato muy importante y es la manera en que
Figueroa logre su salida de Genoa. En ese sentido, la estrategia es muy clara. Central sólo
negociará con el jugador. Por eso en el ofrecimiento por los tres años de contrato está contemplado
lo que el jugador resigna al romper seis meses antes su vínculo con los italianos.
Un día más deberá esperar el hincha de Rosario Central para saber si
gritará de nuevo los goles de Figueroa. Hoy es el plazo que pidió el futbolista y que aceptó la
dirigencia canalla. La situación no se dilatará más porque las partes acordaron justamente eso para
evitar el manoseo del último receso.


























