Cristian Lema fue el punto más alto de Newell’s en la pálida puesta en escena ante Platense, en la igualdad 1 a 1.

Por Lucas Vitantonio
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital.
Arriba: Ramiro Macagno, Gustavo Velázquez, Cristian Lema, Juan Manuel García, Marco Campagnaro y Willer Ditta.
Abajo: Julián Fernández, Ramiro Sordo, Juan Sforza, Francisco González y Tomás Jacob.
Cristian Lema fue el punto más alto de Newell’s en la pálida puesta en escena ante Platense, en la igualdad 1 a 1.
Ramiro Macagno 5: Poco trabajo. Respondió bien cuando lo exigieron. Nada que hacer en el gol del empate.
Gustavo Velázquez 4.5: Ganó y perdió. Falló algunos cierres. No estuvo cómodo.
Cristian Lema 6: Seguro de arriba. Despejó muchísimo. Ganó los duelos individuales y sacó todo lo que pudo.
Willer Ditta 4.5: No lució con la seguridad de otros partidos. Renegó con los rivales. Se hizo amonestar para jugar el clásico.
Tomás Jacob 4: No gravitó en ofensiva ni dio garantías atrás. Le costó leer el partido.
Juan Sforza 4: De menos a más. Muy flojo con la pelota en el primer tiempo. No ganó las divididas.
Julián Fernández 4: Errático, no marcó presencia y perdió muchas pelotas en la mitad.
Marco Campagnaro 4: En el primer tiempo padeció a Schor en velocidad. Después se acomodó y cumplió.
Francisco González 3: Casi no tocó la pelota. No encaró y las terminó mal.
Juan Manuel García 3: No pudo pivotear, no generó peligro y no fue amenaza para la defensa rival.
Ramiro Sordo 3: Muy atado. No encaró casi nunca. No pudo aprovechar los espacios y quedó siempre a contrapelo de la pelota.
Ingresaron:
Djorkaeff Reasco 4: Ganas y enjundia, pero poca claridad. Hasta le dio un pase a la tribuna.
Juan Garro 4: Lento, previsible y sin sorpresa en los metros finales.
Facundo Mansilla -: Entró en la línea de cinco, pero llegó el empate.
Marcos Portillo -: Su misión era tener la pelota, pero tuvo pocos minutos.
DT Javier Sanguinetti 4: No logró que su equipo domine el trámite en ningún momento. Newell’s empezó mal, siguió torcido y terminó peor. Nunca logró neutralizar a un Platense que iba al frente sólo con ganas. Los cambios tampoco le dieron rédito. Su equipo careció de juego y no atacó casi nunca. Hasta hizo el gol de casualidad.


