Tironeada por políticos y, también, por David Nalbandian, la sede de la final de la Copa Davis entre Argentina y España será definida el miércoles próximo entre Mar del Plata, Buenos Aires y Córdoba.

Tironeada por políticos y, también, por David Nalbandian, la sede de la final de la Copa Davis entre Argentina y España será definida el miércoles próximo entre Mar del Plata, Buenos Aires y Córdoba.
Por lo pronto, la Federación Internacional de Tenis (FIT) recibirá hoy en Londres los informes de los tres escenarios posibles y, de tener las condiciones adecuadas (llámese capacidad para 12 mil espectadores o al menos una cifra que se acerque) quedarán avalados. Pero la difícil tarea de definir la tendrá la Asociación Argentina de Tenis.
La dirigencia argentina, de no haber mediado los lobbies políticos y la tácita presión que ejerció Nalbandian por llevar la final a sus pagos, coincide en que Buenos Aires es el lugar natural para el choque entre la Legión y la Armada.
Pero desde que Juan Martín Del Potro levantó a las casi 14 mil personas de sus asientos sellando el pasaje al partido decisivo, se sucedieron las proclamas de gobernantes para quedarse con el espectáculo.
El gobernador cordobés Juan Schiaretti primereó llamando a Nalbandian, quien la semana pasada armó en soledad (sin sus compañeros de equipo) una conferencia postulando a Córdoba.
También el intendente de Tandil, Miguel Angel Lunghi, hizo la apuesta junto con su par de Mar del Plata, Gustavo Pulti, para llevar la serie a La Feliz, plaza más cercana para que la gente de Juan Martín Del Potro, quien se mantiene al margen del tema, lleve su aliento al ídolo de la tierra serrana.
El gobernador Daniel Scioli también se montó en el operativo, anunciando apoyo para los más de 3 millones de pesos necesarios para incrementar la capacidad del Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata.
El Luna Park, que en principio tenía chances, y que es el mejor visto por la dirigencia, es el que se quedó con el menor apoyo.
El Parque Roca no corre en esta carrera por la final de la Davis. l


