Dos embarcaciones quedaron sumergidas en el arroyo Saladillo, en sur de Rosario. Al parecer fueron desplazadas por la corriente y quedaron hundidas cerca de la desembocadura del río Paraná.

Los barcos estaban amarrados cerca de la desembocadura y, al parecer, comenzaron a irse a pique tras ser desplazadas por la corriente
Los barcos quedaron parcialmente hundidos.
Dos embarcaciones quedaron sumergidas en el arroyo Saladillo, en sur de Rosario. Al parecer fueron desplazadas por la corriente y quedaron hundidas cerca de la desembocadura del río Paraná.
La escena se registró este martes en las inmediaciones del barrio Mangrullo, a pocos metros del punto donde el arroyo desemboca en el Paraná. Allí, las dos embarcaciones estaban amarradas a la orilla cuando, por razones que aún no fueron confirmadas oficialmente, comenzaron a desplazarse y a hundirse progresivamente.
Según relataron testigos del lugar, primero empezó a irse a pique la nave de mayor tamaño, llamada La Florida, que luego terminó empujando a otra más pequeña que se encontraba detrás.
Ambas estructuras presentan gran parte de sus cascos bajo el agua y sólo una franja de las embarcaciones permanece visible sobre la superficie. La situación generó preocupación entre quienes frecuentan el lugar, ya que el área suele ser utilizada por pescadores y pequeñas embarcaciones recreativas que navegan entre el arroyo y el Paraná.
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Entre las hipótesis que circulan en el lugar, algunos vecinos apuntaron a que la bajante del río Paraná pudo haber alterado las corrientes en la zona y provocado el desplazamiento de los barcos. Este martes, el nivel del río en Rosario se ubicaba en torno a 1,18 metros, bastante por debajo de registros recientes, lo que modifica las condiciones de navegación y amarre en el sector.
Además del riesgo que implican los cascos parcialmente sumergidos para otras embarcaciones que circulen por el arroyo, también se advirtió sobre el posible impacto ambiental. En este sentido, restos de combustible, aceites o materiales que permanecen dentro de las estructuras podrían filtrarse al agua.
El arroyo Saladillo constituye uno de los puntos más activos de la ribera sur rosarina y funciona como límite natural con Villa Gobernador Gálvez. En sus márgenes conviven actividades recreativas, pesca y navegación de pequeña escala.
Por el momento no trascendió quiénes serían los propietarios de las naves ni si se prevé realizar tareas para retirarlas o señalizar el sector, mientras el episodio volvió a evidenciar la fragilidad de ese tramo del Saladillo ante los cambios en el caudal y la falta de mantenimiento de algunas embarcaciones amarradas en la ribera.


Por Patricia Martino