El valioso triunfo de Newell's sobre Sarmiento por 1 a 0 tuvo un jugador determinante: Giovani Chiaverano. Ingresó por Jaime y desde su desfachatez se animó a inventar a puro corazón la jugada que derivó en el penal que le permitió a Newell’s cosechar grueso. El penal fue convertido por el Colo Ramírez.
Ramiro Macagno 6: volvió a la titularidad después de Copa Argentina. Tuvo intervenciones importantes y bancó firme el cierre de un cotejo que se llenó de complicaciones.
Armando Méndez 5: esta vez se mostró poco como alternativa por la banda derecha. No pudo encontrar ni generar huecos en la resistencia del rival.
Gustavo Velázquez 5: regresó después de su citación con la selección paraguaya. Intentó contagiar seguridad en el funcionamiento de la defensa.
Leonel Vangioni 6: actuó en lugar del suspendido por tarjetas Glavinovich y volvió a mostrar que le sobra experiencia y oficio para manejar estas chances. Se mostró como salida.
Angelo Martino 4,5: no fue alternativa en ataque por el carril izquierdo. Y en defensa sufrió bastante a sus espaldas, sobre todo en el primer tiempo.
Julián Fernández 4: sin Franco Díaz, trató de asumir un rol más protagónico en la alineación titular. No funcionó la contención del doble cinco y gran parte fue por su responsabilidad.
Rodrigo Fernández 3: se lo vio muy impreciso, desdibujado, faltó su pierna fuerte en el corte y encima salió expulsado. Puso en riesgo el partido de Newell’s.
Francisco González 4: no pudo desnivelar por ninguno de los costados. Fue cambiando durante todo el cotejo. Tuvo una chance y la conjuró Monetti.
Esteban Fernández 6: la lupa estaba centrada sobre su capacidad de vestirse de Banega en este partido, y en líneas generales cumplió. Fue el eslabón de generación de juego. Hasta que salió fue de los más rescatable de un equipo que no encontraba el atajo al gol.
Misael Jaime 5: salió al ruedo antes las bajas producciones de Aguirre. Fue cambiando de banda todo el partido. Demostró que está a la altura de aportar en el engranaje ofensivo leproso. Fue de mayor a menor.
Juan Ignacio Ramírez 6,5: afirmó su relación con el gol. Esta vez el equipo lo buscó sin claridad y tuvo que aprovechar el penal para hacerse sentir en el marcador. Cada vez que anota, Newell’s no pierde. Si el equipo tiene chances en esta Copa de la Liga es por su olfato, su poder de gol y porque nunca baja los brazos.
Ingresaron:
Fabricio Tirado 4: ingresó por Julián Fernández y trató de darle mayores características ofensivas al andamiaje del mediocampo.
Giovani Chiaverano 7: entró por Jaime y desde su desfachatez se animó a inventar a puro corazón la jugada que derivó en el penal que le permitió a Newell’s cosechar grueso.
Matkjo Miljevic 5: saltó al campo de juego por Esteban Ferrnández. No pudo estar a la altura de lo que venía generando su reemplazado.
Augusto Schott -: ingresó por Panchito González para tratar de blindar la última línea rojinegra.
Jerónimo Cacciabue -: entró por el Colo Ramírez para aguantar las embestidas del verde en los minutos de cierre.
El DT Mauricio Larriera 5:
Su equipo tenía que llevarse un triunfo de Junín y al menos logró su objetivo de mínima. Funcionó la apuesta por Esteban Fernández y Jaime. Cuando parecía que el paso de su Newell’s en la Copa de la Liga se envolvía en interrogantes, apareció la corajeada de un purrete y un penal, en el momento justo. Era una prueba de nivel y carácter, donde tenía que demostrar la diferencia de kilaje y de pretensiones de ambos, pero la puesta en escena quedó lejos de transformarse en un gesto convincente.