“Será como debutar de nuevo”. Josué Ayala se expresa de acuerdo a lo que siente y sus sensaciones transitan ese sendero en la previa de lo que puede ser su debut oficial con la camiseta de Central en caso de que el Kily González le dé la oportunidad de defender el arco canalla cuando vuelva el fútbol. La partida de Jeremías Ledesma a Cádiz de España puso a Ayala de cara a un nuevo escenario, con mayores chances por cierto, habiendo dejado atrás un montón de “situaciones difíciles” por las que le tocó atravesar en los dos largos años de espera y frente a los cuales nunca sintió que debía entregarse mansamente a esa situación. “Hace tiempo que deseaba tener esta oportunidad”, le dijo Ayala a Ovación en una larga charla, en la que atenazó la ilusión, pero en la que jamás se apartó de una realidad que le tocó vivir y que siempre comprendió, aun pensando de manera diferente a lo que lo hicieron algunos técnicos.
Ni el Patón Bauza (fue el entrenador que lo trajo) ni el Loncho Ferrari ni Diego Cocca consideraron que estaba para ser titular. La vez que más cerca estuvo fue cuando Bauza puso un equipo alternativo ante Vélez tres días antes de la final de la Copa Argentina contra Gimnasia, Ayala había sido expulsado en reserva y por eso su extenso período de inactividad. Porque para hallar su último partido en primera división hay que remontarse al 12 de mayo de 2018, cuando Temperley (su ex club) enfrentó a Belgrano por la Superliga. De esos dos años en los que Ledesma mostró “un nivel de selección” a esta posible chance que se le presenta para transformarse en el guardián del arco canalla.
Lógicamente que cambió. Era uno de los escenarios posibles. Personalmente hace tiempo que deseaba tener la oportunidad, pero sabía que estando Jeremías iba a ser muy difícil por el nivel que venía teniendo, es que estamos hablando de que Jere tiene un nivel de selección. Mientras él estuviera era muy complicado, pero siempre tuve claro que Ledesma era un proyecto genuino del club y que era uno de los jugadores a potenciar para después transferirlo. La situación en el mundo cambió y no era fácil vender a un jugador, pero el club lo pudo lograr. Igualmente siempre estuve tranquilo porque sabía que trabajaba de una manera consciente para estar preparado cuando me tocara.
Pasé situaciones difíciles, que me dolían en el ego, pero debí superarlas. Tuve que prepararme desde lo mental
Hay quienes pueden pensar que te pusiste contento cuando transfirieron a Ledesma porque de lo contrario no ibas a atajar más en Central. ¿Cuál es tu razonamiento con respecto a esto?
Siempre trabajé para ser el mejor arquero posible. Más allá de que le estaba tocando a Jere, nunca bajé los brazos, nunca dije “bueno, me entrego a esta situación”. Jamás sentí que debía simplemente estar o acompañar, nunca me conformé porque no está en mi esencia. Desde chico compito para ser el mejor, porque así me lo enseñaron. Tengo disciplina, constancia y esas virtudes de alguna manera me representan. No te voy a mentir, pasé momentos difíciles a la hora de entender situaciones que me dolían en el ego y debí superarlas. También tuve que prepararme mucho desde lo mental porque el aspecto emocional es muy importante en el fútbol. Muchas veces estás arriba y otras abajo, pero en el medio hay un camino en el que uno se puede sentir equilibrado y enfocado en lo que siente que es necesario.
Josue2.jpg
Ayala aún no pudo jugar en primera en Central, sólo lo hizo en reserva.
Silvina Salinas / La Capital
Antes de que se fuera Ledesma se hablaba de que podía llegar Broun. Fatura ya no está disponible pero es una situación que aún se puede dar si traen a otro arquero. ¿Es algo que te choca?
Entendí en ese momento la situación porque Fatura es un gran arquero y el cuerpo técnico está en todo su derecho de analizar qué es lo mejor para el equipo. Si pasaba otra cosa debía sentir que podía tener una posibilidad de competir para decir “esto es por lo que tanto esperé y quiero jugar en Central”.
¿Hablaste algo con el Kily? ¿Te dijo si te va a dar la posibilidad a vos?
Lo que hablo con el Kily prefiero que quede entre nosotros, porque me parece importante que los diálogos con el entrenador sean privados, más en momentos como estos. No tengo problemas en hablar de las cosas que espera del equipo, pero en cuestiones personales prefiero actuar de esta forma.
¿Hablaste de situaciones difíciles que te tocó vivir, como cuando no te aparecía la chance y consideraste que debías tenerla?
En determinados momentos sentí que se pudo dar esto de jugar. Una que recuerdo fue cuando pude hacerlo contra Vélez, pero estaba suspendido. Después, hubo técnicos, con justa razón, que decidieron que debía seguir atajando Jeremías y desde mi perspectiva tuve que entender que lo que el técnico decidía era lo mejor para el equipo. Tengo una lectura particular en el sentido de que Ledesma no sólo tenía un nivel muy alto, sino que nunca se lesionó, además de que era el jugador a mostrar. Desde ese lado siempre entendí todo y le metí para adelante. Fueron momentos en los que me sentí dolido, pero lo pude superar.
>>Leer más: La camiseta de Josué hecha barbijo
Eso que te pasó contra Vélez, porque fuiste expulsado jugando en reserva, pareció un capricho del destino. Porque fue justo en la previa de un partido en el que Bauza puso un equipo alternativo.
Fue una situación particular y especial. En ese partido de reserva el árbitro me expulsó a los 45’ del segundo tiempo porque en una jugada de un lateral le grité que no quisiera ser protagonista. Por eso fue roja directa y siempre me pareció una decisión demasiado dura, pero no me quedó otra que irme expulsado. Después se dio justo lo de Vélez, con un equipo alternativo antes de la final de Copa Argentina, en la que pude haber tenido una oportunidad.
La continuidad para un jugador significa mucho, ¿para un arquero más todavía?
Cuando hablamos del arco es lógico que ataja uno solo y si el que ataja lo hace bien es muy difícil que haya cambios. Para un arquero que arranca desde atrás es muy complejo ganarse la titularidad, sobre todo si no hay un mal rendimiento del titular. Por eso creo que es importante tener la oportunidad y por supuesto hacer bien el trabajo para aprovechar esa chance.
Soy consciente de lo que soy como arquero, pero cuando me toque atajar debo demostrar que estoy capacitado
¿Esa inactividad la sufre más un arquero que un jugador de campo?
Depende cómo trabajes en ese transcurso de inactividad. Para mí es muy importante el rendimiento diario y desde ese lado me siento con la confianza necesaria como para afrontar un partido en el caso que me toque. Obviamente que cuando empieza a rodar la pelota es cuando más tranquilo tenés que estar para llevar a cabo todo lo que trabajaste en ese período de inactividad. Eso es lo que intentaré llevar a cabo cuando me toque. Todo el sacrificio que hice no valdrá de nada si en ese momento estoy nervioso o no me salen las cosas. Será como debutar de nuevo, porque más allá de la confianza que puedo sentir, cuando empiece a rodar la pelota es cuando deberé demostrar que puedo tener un buen rendimiento y ayudar al equipo.
Sorprende la frase “será como debutar de nuevo”.
Es que soy muy consciente de lo que soy como arquero, pero cuando me toque atajar debo demostrarme a mí mismo y demostrarle al resto que estoy capacitado. No quiero poner el tema en una perspectiva demasiado grande, pero sé que cuando me toque será mi debut absoluto con la camiseta de Central y lo tomo como un lindo desafío. Me motiva mucho poder jugar con esta camiseta después de haber esperado tanto tiempo y nunca bajado los brazos.
¿Esta situación te genera cierta ansiedad?
Es lógico que me moviliza pensar que puedo finalmente debutar con la camiseta de Central, pero el desafío está en trabajarlo con mucha calma para llegar a ese desafío muy bien preparado.
Sabés lo que es estar dentro de la cancha con el Gigante repleto, aunque no bajo los tres palos. ¿Eso te puede ayudar cuando te llegue el momento?
Sin dudas que esas vivencias te pueden entregar ya una perspectiva, pero creo que va a ser diferente porque la adrenalina es distinta.
Jeremías Ledesma no sólo tenía un nivel muy alto, sino que nunca se lesionó
¿Qué tipo de técnico encontraste en el Kily González?
Es como se muestra, una persona que ama el club, muy pasional, y que está frente a un desafío que siempre buscó. Por todo eso es que a uno le dan muchas ganas de acompañar este proceso y anhela que todo el equipo pueda colaborar para ir cumpliendo con todos los objetivos que él como líder nos vaya proponiendo. Acá todos queremos competir, pero para ganar, y por qué no soñar con grandes cosas.
Castellano: Josué demostró ser un gran profesional"
A Josué Ayala lo elegimos entre los arqueros que había en el mercado y que Central podía contratar por su experiencia, actualidad y porque veíamos en él talento y condiciones para que se pudiera bancar sin problemas el arco de Central. Sabíamos que Jeremías Ledesma iba a ser el titular, pero necesitábamos otro arquero para que le peleara el puesto. Por las actuaciones de Ledesma tuvo que ser siempre suplente, pero siempre tuvo ese compromiso con el club y con el grupo, algo esencial en un jugador de fútbol. Siempre demostró ser uno de los mejores profesionales y fue por eso que se ganó el respeto del plantel y de todos los cuerpos técnicos que pasaron mientras él estuvo en el club. Por eso se le compró el pase hace poco. Como arquero es serio, seguro, vive el partido muy concentrado y trata de adelantarse a la jugada. Trabajo desde hace mucho tiempo con Josué y es un arquero que me gusta mucho.