Las imágenes van a Crystal Palace, para una carrera de Fórmula 3 de 1970, donde supuestamente debutó el austríaco y en esa carrera se tocó con el inglés, que igual ganaría. Ahí enmarca el primer contacto, ríspido, entre ambos, pero los registros hablan de que James chocó con el inglés Dave Morgan en ese circuito en 1971. Y que sólo compartieron tres competencias en el 70, sin ningún suceso para el austríaco: dos en Brands Hatch y una en Silverstone.
En 1971 estuvieron bien separados. Lauda tuvo su debut en Fórmula 1 en March en el GP de su país, y en 1972 participaría con más asiduidad junto a la F-2. En cambio, Hunt se dedicó a la F-3 en el 71 y recién al final del 72 corrió tres carreras en F-2, donde sí hubo lucha en pista entre ambos. La película sugiere que, a partir de que Hunt se entera de que Lauda correrá en F-1, se desespera y el excéntrico Lord Hesketh le da el gusto de inmediato prepararándole un March.
Pero Niki ya llevaba más de un año codeándose con la máxima cuando el británico y el team llegan en 1973 a la F-1. En Rush, se empalman los caminos de ambos a lo más alto del automovilismo. Pero cuando Lauda saca un crédito para pagar su asiento en la F-1 no fue para ir a BRM como dice la película, sino para ir primero a March en el 71. Sí es cierto que su aporte es clave también para ir en el 73 a BRM, donde compartirá equipo con el suizo Clay Regazzoni, que recién había dejado Ferrari.
No hay dudas de que sus conocimientos de mecánica, aprendidos cuando su familia lo castigó mandándolo al taller por su mala performance en la escuela, deben haber influido en los dueños de los equipos, pero pareció excesivo la comparación de los tiempos de Regazzoni subido en el auto de él y luego en el suyo. De hecho, Clay inicia la temporada con la pole position en el GP de Argentina y con el primer punto para la escuadra en la carrera siguiente en Brasil, donde Niki no pudo destacarse. Recién lo hizo en la 5ª cita en Bélgica, donde consiguió sus primeros y únicos dos puntos con el 5º puesto.
Mientras, en su debut en F-1 con un March adquirido por Hesketh, Hunt impresiona mejor y sube dos veces al podio: 3º en Holanda y 2º en Waltkins Glen, además del 6º puesto en Francia y el 4º en su país. Un paréntisis es la tragedia que viven ambos en Watkins Glen 73. Ese día murió Francois Cevert al estrellarse contra los guard rail, pero ponen al Tyrrel con un piloto adentro decapitado. El francés no murió así, pero sí al año siguiente en el mismo circuito el austríaco Helmut Koinigg. Un raro empalme.
El fuego. La contratación de Lauda por Ferrari en 1974 no sólo debe haber sorprendido a Hunt, como muestra el filme, pero el consejo de Regazzoni, que volvía a la escudería para borrar el desastre de los años anteriores, inclinó la balanza y el austríaco devolvió esa confianza con la victoria en el GP de España y muchas pole position. Y al año siguiente con el título, que no fue conseguido ganando en la última fecha en Watkins Glen como en la película, ni superando al inglés cuando el Hesketh rompe el motor. El austríaco festejó en Monza en la cita anterior con el 3º puesto, en una jornada gloriosa para la Scudería, después de 11 años de sequía tras el título de John Surtees en 1964.
Toda esa introducción lleva de nuevo a 1976, un año inolvidable y cuya previa empezó con la espectacular llegada de Hunt a McLaren para remplazar al campeón 74 Emerson Fittipaldi, que a fines del 75 se fue al equipo brasileño al de su hermano Wilson: el Copersucar. Lord Hesketh ya había decidido dejar la F-1 por los costos y el play boy inglés estaba sin butaca, tras fracasar gestiones con Brabham y Lotus. Pero el team inglés, dirigido por Teddy Meyer, necesitaba resolver rápido (en enero comenzaba el año en Brasil) y James fue la mejor opción.
Muy bien logrado, el film no satura con todos los GP de la temporada y Lauda venía para repetir el título hasta Nurburgring (inclusive corrió desde España con un dolor insoportable en las costillas, luego de que lo golpeara un tractor en su campo), donde además el escolta no era Hunt sino el sudafricano Scheckter (campeón 1979), en un medio año de grandes polémicas.
Rush refleja sólo la desclasificación del inglés en España, y su posterior reclasificación. Pero fue una pena que no le dedicara tiempo a lo que sucedió en su país, justo antes de ir a Alemania. Es que en aquel GP de Inglaterra en Brands Hatch, en la largada Regazzoni intento rebasar a Lauda y se tocaron. Y Hunt, que venía detrás, se lo llevó puesto destruyendo el McLaren. La carrera se paró y el team inglés alistó al muleto para el relanzamiento, pero estaba prohibido. Sin embargo, la multitud en el autódromo se alteró de tal modo que, para evitar que lo invada, le permitieron largar. Y el británico ganó superando a Lauda. El delirio en las tribunas contrastó con la, esta vez sí, desclasificación días después de Hunt y el triunfo del austríaco.
Así llegaron a Nurburgring el 1º de agosto. Y es en la escena terrible, que un niño de 12 años filmó en 8 mm aquel día, donde la película llega a su primer clímax, sin morbosidades, ni sobreabundar en imágenes. El accidente fue muy bien logrado, sin omitir ni agregar nada. A Lauda se le salió el casco en el golpe contra el guard rail y estuvo 55 segundos dentro del habitáculo quemándose e inhalando humo tóxico. Y tres pilotos lo ayudaron a salir: Guy Edwars, Harald Ertl y Arturo Merzario. También se dijo que Brett Lunger, el que le dio el impacto final, participó del rescate, por ser ex marino de la guerra de Vietnam y que por su entrenamiento pudo ser el que sacó a Niki del infierno. Pero en realidad fue el ítalo norteamericano Merzario (Lauda tardó años años en agradecérselo) el que le aflojó el cinturón de seguridad y lo extrajo. Otro detalle importante que muestra el filme fue el casamiento con Marlenne antes de ese GP, ya que Ferrari culpó en cierto modo del accidente al austríaco y sugirió que la boda lo había desconcentrado.
De la extremaunción a Fuji. La recuperación, que incluyó la extremaunción, fue muy bien lograda en la película, como el rostro de Lauda al volver a las pistas apenas tres carreras después en Monza. Claro que la mala largada en aquella carrera desde el 5º lugar, atribuida a los malestares, pudo deberse a que recién se estrenaba el semáforo y la vuelta previa. Y a diferencia de las partidas a las que estaba acostumbrado (lo hacía un largador con la bandera del país), Niki habría dejado en punto muerto la Ferrari y el retraso en poner la primera lo dejó atrás.
También se muestra en Rush que Lauda viene atontado hasta que, a puro reflejo, esquiva el accidente delate suyo de Hans Stuck y Mario Andretti. Pero Niki hacía rato los había dejado atrás cuando ocurrió el choque. Y el filme pasa de Monza a Fuji, para el primer GP de Japón y de Asia de la historia, obviando las citas de Canadá y Watklins Glen, con triunfos de Hunt, que le permitieron quedar a 3 puntos de Lauda.
Y es en Fuji, una definición épica como lo refleja el film, donde el director opta por unas licencias más. Antes de Nurburgring, le pone mucho énfasis a una reunión de pilotos donde supuestamente Lauda lidera el pedido de suspensión por las malas condiciones del circuito y una lluvia que a la hora de la carrera casi no era tal, pero esos cónclaves se hacían habitualmente y el austríaco no habría hecho semejante hincapié. En cambio, antes de Fuji sí Lauda y varios pilotos, entre ellos el propio Hunt, pugnaron por suspender el GP. El circuito estaba inundado y no dejaba de llover a las 13.30, hora del lanzamiento. Es más, pasó más de una hora y hubo un último cónclave en el Rolls Royce (la organización le puso uno a cada piloto) de Lauda donde no sólo se habría acordado dar un giros e ir a boxes, sino que el GP de Argentina 77 entregaría los puntos para definir el campeonato del 76.
Pero dicho cónclave habría sido boicoteado por dos pilotos enemistados con Lauda: su compañero Clay Regazzoni, que se iba de Ferrari, y Ronnie Peterson, el sueco que tenía todo acordado para suplantar a Lauda hasta que el austríaco, en vías ya de recuperación, se opuso y por eso llegó el argentino Carlos Reutemann en su lugar, pero sólo para Monza. Además, los pilotos jóvenes fueron presionados, los organizadores que tenían vendido al mundo el GP para la TV también y a las 15 los 25 autos estaban en la grilla listos a partir: Hunt 2º y Lauda 3º.
El film relata que Hunt madrugó a Andretti (cierto) y Lauda también, y así circularon durante la 1ª vuelta, antes de la cual el austríaco entra a boxes para desertar. Pero Niki partió mal, dio una vuelta completa retrasado y paró antes de completar la 2ª. Hunt liderará cómodo hasta que la goma delantera izquierda, en un piso con menos agua porque la lluvia había amainado, le pasó factura. Así lo superarían Patrick Depallier (vuelta 61) y Mario Andretti (62), pero el Tyrrell de 6 ruedas paró en el giro 68 con el caucho reventado, heredando la punta hasta el final el Lotus.
El McLaren intentó llegar así al final, hasta que reventó el neumático y también en la vuelta 68 (no en la 70 como se dice) paró a cambiar. Eso sí, como en el film, le faltarán 4 vueltas para el final cuando Hunt sale a pista, ya que había perdido una con Andretti, el único que finalizó el GP con 73 giros. Las posiciones al volver el inglés eran: Andretti-Regazzoni-Jones-Depallier-Hunt. El 5º puesto lo dejaba subcampeón, pero con caucho fresco, al igual que Depallier, hizo una remontada furiosa en un circuito chico que se hacía en 1m 16 segundos, y en la penúltima vuelta superó a Regazzoni (ya lo había superado Jones) y al australiano para llegar sobre los escapes de Depallier, ambos justo atrás de Andretti con un giro menos.
La película mostró que, al superar a Regazzoni, quedaba 3º y obtenía el título, pero al momento de pasar al compañero e Lauda Hunt era 4º, aunque le alcanzaba para ser campeón porque empatado a Niki y con mayor número de triunfos (6 a 5). Después sí es cierto que llegó al box furioso porque creía que había perdido el campeonato (no existía la comunicación radial) y además, la única referencia que informaba sobre las posiciones, una torre estilo Indianápolis ubicada en la recta principal, se equivocó feo. En la vuelta 72, cuando ya Hunt era 3º, lo ponía 5º y a Regazzoni 3º. Y enseguida corrige pero crea más confusión: pone el número 11, el de Hunt, como 3º pero también 5º.
Finalmente, la última licencia de Howard fue exponer que Lauda se quedó hasta el final en Fuji, cuando sólo lo hizo hasta la vuelta 32 junto al paredón de boxes (ya entonces se había percatado que, además de Fittipaldi, Pace y Perkins, ninguno más había decidido abandonar como supuestamente habían acordado) y la bandera a cuadros lo sorprendió en el aeropuerto.
Bandera a cuadros. Como se dijo, los detalles aquí corregidos no opacan en nada la gran obra de Howard. La rivalidad entre un hombre extremadamente frío como Lauda y otro casi promiscuo como Hunt (que murió joven a los 46 años), dos campeones mundiales, merecía el homenaje. Curiosamente, ambos se retiraron en 1979, cuando en Mónaco el inglés ya no tenía motivaciones de correr en un Wolf que había dejado de ser la sorpresa del debut en 1977 (ganó con Scheckter en Argentina) y el austríaco perdió todo interés antes de la clasificación de Canadá, dejándole el Brabham-Alfa, su buzo antiflama y el casco al argentino Ricardo Zunino, que debutaría con el 7º puesto. Hunt nunca volvió y se dedicó a comentar la F-1 en la BBC. Lauda sí lo hizo en el 82 y en el 84 daría otro gran golpe al obtener su 3ª corona por medio punto sobre Alain Prost para retirarse definitivamente a fines del 85.
Después de Canadá 79, cambió su parecer sobre lo que pasó en Fuji. Entonces había dicho que fue la decisión correcta. Tres años más tarde admitió al diario francés Le Figaró: “Un error fue abandonar el Gran Premio de Japón en 1976. Eso me costó el campeonato mundial”. The End.