La levantada de Newell’s para igualar 2 a 2 contra Gimnasia en el último partido, tras una desventaja de dos goles, expone lo bueno y lo malo del presente rojinegro. En su interior conviven la entereza para buscar en todo momento el arco de enfrente y las fallas que lo terminan privando de un triunfo. Así llega la lepra para visitar este viernes, a las 21.30, a Central Córdoba (TV Pública), con la expectativa de interrumpir la secuencia de 4 empates en la liga. Solo así, con triunfos, podrá mejorar la campaña y despegarse de la mitad de tabla, teniendo luego el último semestre para buscar la clasificación a una copa internacional.
No es la mejor realidad que atraviesa para quedarse con los tres puntos en Santiago del Estero. No se hace mención al desempeño futbolístico, sino al mal de ausencias por lesión. Hoy no contará con Juan Sforza, el equilibrio justo del equipo, por un golpe en el muslo. Faltará además Iván Gómez, fundamental por dinámica y despliegue, a causa de un esguince de rodilla sin compromiso ligamentario. Tampoco tendrá a Ramiro Sordo, incisivo en ataque aunque a veces no resuelva bien, por una luxación acromioclavicular del hombro izquierdo. Además, por haber emigrado al fútbol mexicano, ya se quedó sin Willer Ditta, valioso en la salida con pelota al pie.
Ante esta serie de contratiempos, Gabriel Heinze posiblemente disponga el ingreso de Marcos Portillo y Lisandro Montenegro en la mitad de cancha y de Jeremías Pérez Tica en ofensiva, manteniendo en la zaga a Guillermo Ortiz. Obligado a reacomodar las piezas, el DT se encuentra frente a una misión nada sencilla, por lo que representa cada uno de los que faltarán en el desenvolvimiento del equipo. Pero si hay algo que Heinze le transmitió a su plantel, y eso se nota, es el convencimiento para intentar siempre la búsqueda del triunfo, aunque haya equivocaciones, de juego y de forma.
La actitud y la convicción son atributos indiscutibles y sobre los cuales el conjunto rojinegro se muestra por lo general competitivo. No quiere decir que con esto alcance. El ejemplo es la seguidilla de encuentros sin victorias en el torneo local. También, hace 5 que no pierde en la liga y 8 contando la copa. Las dos caras de la moneda.
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Aparte, su fútbol tiende a decrecer de visitante, a tal punto que afuera de Rosario apenas le ganó a Racing. Siempre le falta algo para el triunfo. O tiene baches pronunciados en los cuales dispone de la tenencia pero sin peso arriba. O no contiene en el medio. O pierde marcas en el fondo y le convierten a pesar de llegarle poco.
Si achica ese margen de error, la victoria estará más cerca. De antemano se espera que sea el que asuma la iniciativa en el estadio Madre de Ciudades, frente a un conjunto que, de la mano de Leonardo Madelón, prioriza agruparse hacia atrás, con una línea de cinco en el fondo y un único punta, el exCentral Lucas Gamba. Este planteo al menos le impidió no perder en los últimos cinco partidos, con 4 empates y un triunfo.
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A cinco fechas del final de la liga, y a cinco meses de su primer partido oficial, Newell’s tiene tiempo de entregar mayores certezas y subir en la tabla, para no naufragar en la medianía y que la satisfacción sea poca. Hoy puede dar un paso hacia eso en Santiago del Estero.
Volver al arco en cero
Si bien Newell’s, desde que lo conduce Gabriel Heinze, no logró nunca mantener la valla invicta más de dos partidos seguidos, en la actualidad atraviesa la peor racha en ese sentido. Es que lleva cinco encuentros consecutivos en el que le anotaron, entre la Liga Profesional y la Copa Sudamericana: Santos (V) 2-1, Unión (L) 1-1, Huracán (V) 1-1, Audax Italiano (L) 1-1 y Gimnasia LP (L) 2-2. Contra el lobo, además, fue la primera vez que sufrió dos goles en el Marcelo Bielsa con Heinze en el banco.
En esa vulnerabilidad también se explica la seguidilla de empates. Es que previamente, una de las particularidades de Newell’s fue la gran cantidad de veces que finalizó con el arco en cero. De hecho en los primeros 24 partidos de este etapa (19 de la liga, uno de Copa Argentina y 4 de Sudamericana) fueron más las veces que el arco de Hoyos no resultó vulnerado (13) que las que sí (11). Incluso en los 11 encuentros que disputó en el Coloso durante ese período, solo le habían anotado un gol: Pablo Solari, de River, sobre la hora. Una situación que nunca se había dado en la historia del club.