Seguro que Franco Colapinto se habrá ido del país repleto de energía, la que le dio el público en el histórico, único, inigualable road show del domingo. Para eso debió estar también a full, de acá para allá, en los ocho días que estuvo en el país. Fue en el momento preciso, en un parate que no estaba en los planes de la Fórmula 1. Y ahora, sin tiempo que perder porque así es la máxima categoría tuerca mundial, deberá desde Miami apretar de nuevo el acelerador para que lo que sembró en Buenos Aires se perpetúe. Un GP de Argentina de nuevo en el calendario pero, sobre todo, su presencia continua. Las dos cosas van de la mano. Ahora vuelve a la parte que lo obliga siempre: en su primera temporada completa, demostrar que llegó para quedarse.
Y hay que decir eso porque no hay inocencia en la Fórmula 1, hay buitres acechando todo el tiempo. Buscando su costado flaco, la carroña. Colapinto es un piloto argentino, la categoría tiene sus raíces muy profundas en Europa y su lugar solo será defendido con sólidas actuaciones.
Las que tuvo en Williams, las que supo construir en Alpine pese al mal 2025 del equipo. Las que debe construir en este 2026 donde el auto nació bien con el nuevo reglamento y sobre todo su compañero Pierre Gasly lo llevó en los primeros tres GP a lugares de privilegio.
Es que, hay que decirlo, en este inicio de año que por primera vez lo empezó como se debe, Colapinto apareció detrás de Gasly en las tres clasificaciones y en las tres carreras. Mucho tuvo que ver el primer ítem, porque en el segundo el argentino tiene la solvencia de un veterano, como lo es ya el francés. Pero en la previa le viene costando y en Japón quedó demasiado lejos, pese a que ahí, en Shangai y Melbourne pasó a la Q2.
Miami, el último que no conoce
Canceladas Baréin y Jeddah, este último en que tampoco corrió, solo le queda el callejero de Miami sin visitar de todos los países adonde llegará este año la Fórmula 1. Será además en formato sprint, con la única ventaja de que, por las modificaciones hechas al nuevo reglamento, se permitirá media hora más de la única práctica libre.
Eso le vendrá bien al argentino, que deberá adaptarse rápidamente porque ya el viernes clasifica para la carrera corta.
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A Colapinto no lo ayudaron las circunstancias de los safety car real y virtual, pero le hubiera ido mejor si clasificaba más adelante. Y lo dicho, Suzuka preocupó mucho porque si bien tampoco conocía ese tradicional trazado, estuvo siempre atrás de Gasly en cada ensayo y mucho más en los cortes clasificatorios.
Él mismo, su entorno, reconocieron que tiene un déficit que le es propio a la hora de clasificar. Grandes campeones no han sido grandes clasificadores, pero precisa mejorar ese aspecto para estar más cerca de su compañero, que será siempre su real comparación.
Los apoyos que sí están para Franco Colapinto
Por supuesto, el road show visibilizó la enorme banca a Colapinto, que se supo ganar en su breve estadía en la máxima categoría. Que la misma Fórmula 1 le haya dado amplia cobertura habla de que es un fenómeno a seguir explotando y que puede dar más réditos aún.
Pero no podrá desenfocarse de lo que debe hacer en la pista, donde se espera también, por qué no, un buen puñetazo sobre la mesa. La semilla está sembrada, ahora Colapinto deberá regalarla y regalarla para que nadie dude de que sea al fin fruto maduro de una larga estadía en la Fórmula 1.
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