Siempre hay que partir sobre la base que Argentina es Messi. Aquel que discuta esta sentencia no entiende nada de lo que se está hablando. Sin Leo, el proyecto que quiere encarar Jorge Sampaoli para afrontar el Mundial 2018 se descascara. El Zurdo podrá realizar cambios, gestionar estrategias y probar modificaciones. De hecho, lo hizo en la práctica mañanera de ayer en el centro de entrenamiento de Bronnitsy, ya que la de la tarde fue un show al que asistieron periodistas y público (ver aparte). Pero hace tiempo que el técnico casildense se convenció de que en ninguna búsqueda encontrará jerarquías alternativas que le den espesura a la pretensión madre sin la presencia de Messi. Por eso todo lo que haga o proponga sólo perseguirá el objetivo de darle certezas al equipo, pero siempre con Messi adentro. A tal punto que el capitán no tiene derecho ni a resfriarse durante el transcurso de la competencia. Ojalá que Dios y todos los santos, para los que son católicos claro, no lo permitan, porque si ocurre eso Argentina descenderá raudamente al lote de los equipos que están incapacitados para levantar el título.































