En barrio Sarmiento el sábado terminó con fiesta cuando parecía que todo se encaminaba a una nueva tarde negra para Argentino.Es que el salaíto necesitaba con urgencia rehabilitarse ante su público, tras un arranque olvidable en el que había caído derrotado en los tres encuentros que había disputado, ante Cambaceres, Claypole y Sportivo Barracas, todos por 1 a 0.
Y lo que los hinchas albos presenciaron en la primera mitad parecía un capítulo más de la misma novela, ya que el conjunto de Troncoso se retiró al descanso con un gol de ventaja y un tiro en el travesaño que podría haber sido lapidario.
El arranque, tras el respetuoso silencio por la muerte del ex jugador Rubén Corbera, mostró un partido con ambos equipos intentando imponer su libreto en un campo de juego que no ayudaba en nada. El local trataba de llegar con jugadas asociadas para abastecer a los veloces Bartomioli, que regresó al once inicial desplazando a Pedro Muné al banco, y Camafreita. Los de Mataderos, conducidos por su armador Bruno Galeano, aprovechaban el trabajo de pivote de su ariete Maximiliano Orellana.
Pero el devenir del cotejo mostraba una marcada superioridad de las defensas sobre los escarceos ofensivos. Así todo parecía indicar que la chapa terminaría en cero cuando los 22 ingresaran al túnel. Pero a los 38, Galeano volcado por izquierda se la escondió a Facundo Camafreita, que para dar una mano en defensa se lo llevó puesto y generó un tiro libre que cambió todo. El mismo Galeano la acomodó y amagó provocando que la defensa del albo se metiera dentro del área. Cuando quisieron reaccionar el 10 la metió en el punto penal y Orellana la peinó sobre Quintana decretando la apertura del marcador.
Otro golpe al mentón del sala que bien pudo haberse convertido en KO si el goleador visitante, a los 40 y sólo debajo del arco, no estrellaba la pelota en el travesaño.
En el reinicio, un obligado Vaquero movió el banco y mandó a Brian González y Matías Recalde en lugar de Montero y Romero. El volantazo le dio réditos ya que a los 59 , Pedro Muné (había reemplazado a Bartomioli) empató con soberbio testazo tras centro de González. Y a 6 del desenlace, Matías Recalde con un zurdazo de tres dedos cerró el marcador y le dio la primer alegría del torneo a la fiel hinchada de barrio Sarmiento.
Los cambios fueron decisivos
No era un partido más para el conductor albo. Es que el arranque con una tripleta de derrotas le planteaba a Marcelo Vaquero la necesidad de resetear el funcionamiento y sobre todo optimizar la efectividad de un equipo que no lastimaba en el arco contrario.
Por eso de entrada apostó por Bartomioli en lugar de Muné, pero en vistas de la magra cosecha dispuso mandar al campo a Brian González y Matías Recalde por Montero y Romero. Ambos se convirtieron en el revulsivo que le dio una bocanada de aire fresco al DT.
Además el enroque de Muné por Bartomioli fue otro acierto que le permitió al incansable Camafreita zafar de la pelea con los centrales y abastecer al goleador que marcó el empate. El triunfo, gol de otro reemplazante, fue por un hermoso zapatazo de Recalde.