Ovación

El fútbol y la pandemia en primera persona

Los jóvenes futbolistas rosarinos Santiago Visentin, Nicolás Boccaccini y Maximiliano Sbrissa le contaron a Ovación como se vive el flagelo del coronavirus en Italia, uno de los focos principales, y remarcan la solidaridad para enfrentarlo.

Jueves 26 de Marzo de 2020

Son tres jóvenes rosarinos que se animaron a cruzar el Atlántico en busca de un futuro mejor. Son tres historias de vida en que la única herramienta que llevaron consigo fueron los botines y la tremenda ilusión de triunfar en uno de los países más futboleros del mundo. Hoy están en una Italia azolada por el flagelo del coronavirus, pero a resguardo, en sus respectivos hogares, cumpliendo estrictamente la cuarentena y dando un mensaje de consciencia y apego a las normas sanitarias para los que viven de este lado del mundo, en la Rosario que llevan en el corazón. Son los futbolistas Santiago Visentin, Nicolás Boccaccini y Maximiliano Sbrissa, que desde Italia dialogaron ayer con Ovación y contaron sus vivencias de este partido que debe tener una única camiseta: la solidaridad.

Desde la ciudad de Verona, Santiago Visentin (21 años) pintó el panorama crudo de la situación sanitaria que le toca vivir de cerca. "Hay gente mayor y también jóvenes contagiados. En las zonas más castigadas se priorizó salvar a las personas más jóvenes entre los infectados, un escenario muy triste. Hay hospitales que están desbordados y es grave la situación. En los últimos días en los focos de contagio más importantes pasan los camiones militares llevando las víctimas porque no hay más lugares en los cementerios. Es una situación muy fea y jodida", lamentó.

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Por su parte, Nicolás Boccaccini (21 años), desde la provincia de Potenza, reconoció que "lo último que uno piensa es vivir esta pandemia en Europa porque uno viene con toda la ilusión de jugar, hacer una buena temporada para ir progresando en el fútbol, pero la verdad es que esto jamás se me cruzó por la cabeza. Pero estoy tranquilo, con paciencia y fe para que termine lo antes posible".

Y, desde Calabria, Maximiliano Sbrissa (24 años), fue claro en cuanto al respeto por la cuarentena en Italia. "Asusta no ver gente por la calle. Frente a mi casa hay una ruta de mucho tránsito y ahora no pasa nadie, se escuchan sólo los pájaros y el agua del mar que lo tengo cerca. No pasa nadie y acá en el sur de Italia hay un respeto total". Son tres pibes rosarinos que están cerca del foco principal de la pandemia y con apenas un par de décadas en el lomo tienen un mensaje claro y vivencias que vale la pena reproducir.

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