Newell's

El estreno de Cabrera, de la expectativa a la mesura

El chaqueño, de 20 años, dejó una buena imagen en el debut. De Felippe lo quiere llevar despacio pese a las necesidades.

Lunes 16 de Julio de 2018

El auspicioso debut de Lisandro Cabrera en la Copa de Santa Fe genera expectativa, aunque no tiene sentido que la misma sea desmedida. La necesidad de conseguir una alternativa a Luis Leal no implica que haya que apresurarse con el futbolista chaqueño ni exigirle más de lo que corresponde. Por eso es positivo que Omar De Felippe quiera llevarlo de a poco, según manifestó y tal cual acostumbra con cada uno de los juveniles. Es importante que el responsable del grupo entienda la etapa de maduración de un futbolista y maneje los tiempos, más allá de que la decisión de meterlo de titular en Santa Fe fue una novedad.

El esguince de tobillo de Leal en el amistoso del miércoles contra Liverpool de Montevideo, que le llevará alrededor de dos semanas de recuperación, le abrió las puertas de la primera a Cabrera, aunque en realidad se debió en gran medida a De Felippe. El DT tenía otras opciones a mano. Alexis Rodríguez había sido el delantero contra Central Córdoba en los octavos de final y Enzo Cabrera entró en el segundo tiempo de ese partido. El DT los descartó para que jueguen desde el inicio y se decidió por el chaqueño, de 20 años.

El sábado, la primera intervención importante de Cabrera terminó en gol. Apareció por el medio en el centro que lanzó Fértoli desde la izquierda y cruzó el área. Nadalín se proyectó, le ganó la pelota dividida a Fragapane y metió un centro rasante. A esa altura de la jugada, el chaqueño fue a buscarla al segundo palo y sin marcas se tiró al piso para conectar de zurda a un metro del arco. A los 9, revivió a Newell's tras los dos goles tatengues.

Cabrera soportó durante el encuentro la marcación de los zagueros Yeimar Gómez Andrade y Franco Godoy. No se amilanó ante un rigor al que no está acostumbrado. En esos duelos personales, ganó y perdió. Recibió varias veces de espalda y por lo general la tocó de primera para hacer circular la pelota en tres cuartos de cancha. Newell's la tuvo mayor tiempo en el primer tiempo, pero careció de generación y entonces el delantero fue poco abastecido.

Recién cuando lo volvieron a habilitar estuvo cerca de convertir otra vez. Resolvió con inteligencia una precisa habilitación de aire que le envió Figueroa por sobre la última línea tatengue. Cabrera demostró que sabe utilizar la cabeza y la peinó para ubicarla por sobre Nereo Fernández. Lo único que atinó el arquero fue a observar cómo el balón pegaba en el travesaño.

Su rendimiento disminuyó en el segundo tiempo, lo mismo que el del resto de los compañeros. No consiguió prevalecer y quedó absorbido por la defensa de Unión. Fue comprensible. Había realizado un desgaste mayor al habitual y lo sintió. De todos modos, De Felippe lo mantuvo hasta el final y aguantó.

"Estoy contento con Lisandro. Ya lo veníamos mirando y queríamos darle la oportunidad de que juegue, que se vaya sintiendo de alguna manera con más confianza", dijo el entrenador.

"Un buen partido o un partido no tan bueno tampoco influye en el análisis del jugador. Empezó a entrenar con nosotros para que se empiece a asentar y a partir de ahí esperamos ver el jugador que anduvo tan bien en la reserva", agregó De Felippe, quien dejó en claro que no piensa apresurarse con Cabrera.

Ejemplos de ilusiones desmedidas existen de sobra para tener en cuenta y no incurrir en semejante error. Mauricio Tevez es un caso testigo. Debutó con 17 años y con un gol nada menos que a Boca en la Bombonera. Hoy, con 21, De Felippe le dio la libertad de buscarse club y entrena con la reserva. Si bien es joven y todavía tiene tiempo para crecer, durante ese lapso cargó sobre sus espaldas esperanzas desmesuradas. No es algo aconsejable. En la mano del entrenador está en saber el momento oportuno de darle chances a Cabrera. El resto, nada menos, depende del atacante.

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