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El día que Dios se hizo socio de la Iglesia Maradoniana

Alejandro Verón, alma máter del grupo de Tablada, recuerda su encuentro con su máximo ídolo.

Miércoles 25 de Noviembre de 2020

"Se fue una bandera, pasaporte, fuego sagrado, abanderado del fútbol, reflejo de un país, con todo lo bueno y lo malo. Todavía estoy esperando que alguien me diga que es una broma", dice entre lágrimas Alejandro Verón, uno de los fundadores de la Iglesia Maradoniana. El culto nació allá por el 2001 en la zona sur rosarina, desde allí dio la vuelta al mundo y hasta se dio el gusto de tener a Diego Armando entre sus fieles. "No me siento Dios, pero si ustedes piensan que es así, los respeto", les dijo el Diez cuando el entregaron su carné de afiliado.

La historia de la Iglesia Maradoniana nació en el barrio de Tablada. Montar un templo en honor al máximo referente del fútbol nacional surgió de la idea de dos amigos, quienes decidieron correr la Navidad al 30 de octubre, el día que nació quien les regaló los mejores goles y el día de mayor alegría de sus vidas: el del título en el Mundial de 1986.

Como para muchos y muchas argentinas, amantes o no del fútbol, el de hoy será seguramente su día más triste. "No tengo palabras para expresar lo que siento", dice Verón a La Capital desde el otro lado del teléfono minutos después de que los medios dieran la peor noticia: la muerte del inmenso ídolo deportivo.

Y también uno de los integrantes de su templo. Porque, aunque muchos no lo sepan, un día Maradona recibió la ficha de afiliación a su iglesia.

Fue cuando NOB inauguró la tribuna que lleva su nombre. Ni bien se confirmó que del acto participaría su máximo ídolo, Verón se acreditó para participar de la ceremonia y, una vez en el estadio, se las ingenió para meterse en el campo de juego. "Me acerqué a él y le di el carné de la iglesia. El me miró a los ojos y me dijo muchas gracias por lo que hicieron", recordó Verón este mediodía.

Pero el encuentro no terminó allí, "le di la mano y me fui caminando hacia el túnel, pero en eso siento que alguien me pega en la espalda. Era Diego y me decía "no llorés, disfruta lo no llores y después pasa por el hotel así me contás más de la iglesia".

Y hasta allí fue esa noche Verón, al encuentro de Dios que paraba en el hotel Riviera. Cuando Maradona lo vio, le salió al encuentro. "¿Contame qué onda la iglesia?", les preguntó y les dijo que sabía algo de sus reuniones y que había visto desde Cuba el cumpleaños que le festejaron en Buenos Aires, en Pizza Banana, del que participó Dalma.

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Verón repite las palabras de Diego de ese día. "Nos dijo: Yo no me siento Dios, pero si ustedes piensan que es así, yo los respeto". Y vuelve a quebrarse en llanto. "Lo cuento y siempre parece que fue ayer".

La iglesia Maradoniana suma unos 40.000 fieles que se reúnen en varios ciudades del mundo para festejar, títulos goles o cualquier logro de Maradona. También han celebrado bautismos, comuniones y matrimonios.

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Los diez mandamientos∏

La Iglesia Maradoniana tiene sus propios rezos (Diego nuestro que estás en la tierra, santificada sea tu zurda,

venga a nosotros tu magia, háganse tus goles recordar, así en la tierra como en el cielo). Y por supuesto también sus diez mandamientos:

1. La pelota no se mancha, como dijo D10S en su homenaje.

2. Amar al fútbol por sobre todas las cosas.

3. Declarar tu amor incondicional por Diego y el buen fútbol.

4. Defender la camiseta Argentina, respetando a la gente.

5. Difundir los milagros de Diego en todo el universo.

6. Honrar los templos donde predicó y sus mantos sagrados.

7. No proclamar a Diego en nombre de un único club.

8. Predicar los principios de la Iglesia Maradoniana.

9. Llevar Diego como segundo nombre y ponérselo a tu hijo.

10. No ser cabeza de termo y que no se te escape la tortuga.

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