Una vez más se metió a la gente en el bolsillo, Germán Herrera no deja de acumular elogios. No en vano es sinónimo de sacrificio y lucha constante en Central. Está hecho al molde para lucir y hacer brillar la camiseta canalla. Ayer fue el más mimado cuando el equipo salió al campo de juego para enfrentar a Colón. Desde los cuatro costados del colorido Gigante tronaron constantes estrofas hacia el Chaqueño. Ni hablar cuando marcó el empate a los 17 minutos del complemento. Lo hizo en el mismo momento que ante Newell's por el clásico de Copa Argentina. El destino le hizo un nuevo guiño al atacante, que a sus 35 años corre y mete como un pibe que recién está haciendo sus primeros palotes en el fútbol. "Estoy feliz por el reconocimiento de la gente y por haber marcado un nuevo gol", le confesó el goleador canalla a Ovación luego del 1 a 1 "no tan bueno" ante el Sabalero "porque queríamos ganar".
































