Domingo, casi a mediodía en Fisherton. Un cielo nublado amenazaba con traer agua y ser el convidado de piedra en la jornada final del ITF Rosario 2023 pero luego se quedó en el amague. Y en la cancha principal del Jockey Club, impecable como siempre, se jugaron las dos finales donde la experiencia jugó sus cartas, tanto en el ITF M25 como en el ITF W15 e hizo que ambos torneos tuvieran, si se quiere, ganadores anunciados: Juan Ignacio Lóndero y Guillermina Naya. Eran al mejor de tres sets, pero tanto por el lado de los varones como en las mujeres no hubo necesidad de jugar el tercero. No hubo sorpresas en la definición del torneo internacional Copa Techaarg, un lujo para la ciudad, y en el que hubo premios por 25 mil dólares en la rama masculina y 15 mil de la misma moneda por el lado de las mujeres.
Los primeros en salir a la cancha fueron los varones, quienes brindaron un verdadero espectáculo de una hora y cuarenta minutos de duración, período tras el cual el argentino se impuso al paraguayo Adolfo Vallejo 6/3 y 6/2.
En ese lapso, Lóndero mezcló (sobre todo en el primer set, el más parejo de los dos), destellos de calidad con infantiles errores no forzados, haciendo una combinación que hacía pensar que no se trataba de la misma persona. Eso sí, cada punto importante lo celebró con el puño cerrado y dándose aliento, mirando la esquina donde estaba su entrenador, Carlos Berlocq, como buscando la certificación de que iba por el buen camino.
Con el correr de los minutos el ex top 50 se fue afianzando en su juego hasta que su mayor jerarquía inclinó la balanza a favor, haciendo que el esfuerzo de la joven promesa paraguaya quedara en la nada. Los errores propios de su edad le jugaron en contra. Pero aun con el partido casi perdido, Vallejo la peleó hasta el final, aunque no le alcanzó para dar vuelta la historia. Y en esa lucha se convirtió en un hueso duro de roer que levantó tres match points cuando el partido iba 5/1. Pero como dice el refrán, “tanto va el cántaro a la fuente” que en el cuarto match point el Topo no lo desaprovechó y se quedó con la victoria.
Ni bien terminó el partido se acercó a Charly Berlocq para fundirse en un abrazo. Luego saludó a las tribunas repletas que lo aplaudían de pie.
Minutos después, Juan Ignacio Lóndero recibió entre lágrimas el trofeo del ITF World Tennis Tour que se disputó esta semana en Rosario. Había motivos. Y muchos. Hacía del 2019 que el Topo no ganaba un torneo. El último fue el del ATP 250 de Córdoba, luego se metió entre los top 50, pero la pandemia, cuestiones mentales y una importante lesión en el hombro impidieron que se mantenga entre la elite mundial. Pero, en el ITF del Jockey regresó con todo.
“Pasaron muchas cosas estos últimos años, así que estoy muy agradecido”, dijo Lóndero en la premiación con la voz entrecortada por la emoción y añadió: “Hasta hace poco no podía jugar dos partidos de entrenamiento seguidos y aquí jugué cinco, así que más allá de ganar, lo importante fue poder lidiar con la lesión. La verdad es que me voy muy contento. Muchas gracias a todos. Ojalá el año que viene no nos volvamos a ver (ya que el Topo aspira a disputar otros torneos) y si así fuere lo haré muy contento”, cerró Londero ante un cerrado aplauso.
Por su parte Naya, quien también venía de algunas lesiones y no ganaba un título desde hacía dos años, venció en la final a su compatriota, la gran sorpresa del torneo, Sol Ailin Larraya Guidi por 6/2 y 6/0 y se quedó con el título del W15 ITF rosarino.
“Muchas gracias por organizar estas competencias tan necesarias para las mujeres porque nos permiten competir y sumar puntos de WTA”, expresó Naya y agregó: “Pensé que no iba a llorar, pero no puedo. Me encantó venir a Rosario, y llevarme la copa aún más. El objetivo era seguir sumando partidos, encontrar buenas sensaciones y subir en el ranking, por suerte se pudo cumplir”.
Este evento fue organizado por Alberto Mancini con la Federación Santafesina de Tenis (FST) y contó con el apoyo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT). Con el final del torneo llegó el tiempo de un primer balance.
En ese sentido, el presidente de la Federación Santafesina de Tenis, Jorge Capella, destacó: “Realmente vivimos una semana gloriosa para el tenis de nuestra ciudad y de la zona. Poder jugar dos torneos internacionales, uno de varones y otro de mujeres, la misma semana y en el mismo club, hizo que este sea un año diferente para todos nosotros. Es un año donde hay una explosión de tenis en nuestra Federación, y poder coronarlo con un torneo de este nivel y de estas características nos llena de alegría”.
Luego, cerró la idea diciendo: “Creo que estamos dando los pasos necesarios para seguir creciendo. El año pasado hicimos dos torneos en dos clubes diferentes; este año fue mixto y en un club y vamos por más. Ya estamos en los montos económicos que nos permitirían aspirar a cosas más grandes, pero hay que ir paso a paso y dándole valor a esto, que realmente es muy importante.
La voz de la experiencia
El coordinador general y árbitro nacional de tenis, Omar Descarrega, les da indicaciones a los ball boys.
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Omar Descarrega, coordinador general y árbitro nacional de tenis
El corazón de la organización
El titular de la FST, Jorge Capella y el director del torneo, Carlos Castellán, satisfechos por el nivel del certamen.
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Jorge Capella y el director del torneo, Carlos Castellán
Un feliz paso por el certamen
Guillermina Naya ganó el W15 y logró quebrar 5 veces el saque a su rival: “Me encantó venir a Rosario”.
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Guillermina Naya ganó el W15