Central

Central volvió a parar la pelota

Ante Godoy Cruz supo sacarles provecho a las jugadas con balón detenido. Contra River, un equipo que no suele entregarle demasiadas licencias al rival, podría ser un buen negocio.

Viernes 08 de Noviembre de 2019

En Central reapareció la pelota parada. No es algo que haya sido marca registrada en el ciclo de Diego Cocca, pero sí el canalla supo sacar provecho por esa vía en procesos anteriores, como los de Leo Fernández y el Patón Bauza, por ejemplo. Cualquiera sea el nombre del conductor, que el equipo logre predominio en esa instancia siempre resultará un atajo hacia los buenos resultados. El de Godoy Cruz fue el segundo partido en el que Central logró marcar por esa vía (antes lo había hecho frente a Lanús) y fue precisamente lo que le allanó el camino en medio de ciertas dificultades para terminar en gol muchas acciones con pelota en movimiento. Teniendo en cuenta que lo que se viene es River y que en condiciones normales al canalla se le dificultaría generar situaciones, el recurso de la pelota parada podría ser una alternativa más que viable.

Es cierto que esta vez Central contó con la colaboración de un Godoy Cruz que en dos pelotas que cayeron dentro de su área a la salida de un tiro libre y un córner reaccionó mal, pero el mérito canalla estuvo en aprovecharse de esa circunstancia.

Otra vez estuvo Leonardo Gil como el principal ejecutante. El Colo volvió a ser incisivo en ese aspecto luego de muchos partidos en los que los envíos dejaron mucho que desear.

Es cierto que en la primera jugada del partido (desde un tiro libre desde la izquierda) hubo una estrecha colaboración del Tomba, con la defectuosa intervención de Cardona (convirtió contra su propia valla). También estuvo el mal despeje del Morro García (tras un córner del mismo sector) que le permitió a Brítez dominar primero y definir después, pero en ambas ocasiones fue enorme el provecho que obtuvo el canalla.

Y sobre el final, cuando el partido ya estaba totalmente liquidado, apareció el córner de Lucas Gamba, hoy también de mucha participación en los envíos aéreos, en lo que pareció una asistencia más que un centro cualquiera. Es que el balón viajó directamente al segundo palo para la entrada de Nahuel Molina, quien le dio como venía.

En lo que va del torneo Central sólo había podido convertir de pelota parada en el partido ante Lanús, con el cabezazo de Caruzzo tras el tiro libre de Gil (fue el 1-1). Pero contra Godoy Cruz reapareció esa faceta del equipo.

En procesos anteriores la pelota parada era algo así como una marca registrada del canalla. Con Cocca el equipo no había podido marcar la diferencia en ese terreno. Frente al Tomba, en un encuentro en el que Central necesitaba ganar a como dé lugar, sí lo consiguió. Fue para abrir el marcador, estirar la diferencia y ponerle el broche a una tarde-noche especial. River es de los equipos que no suele entregarle demasiadas chances al rival, por lo que sacarle provecho a las pelotas detenidas podría ser un gran negocio.

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