Hay algo que al Kily le encanta decir siempre y tiene que ver con que en Central “siempre tenés que rendir examen”. Esta vez no había rumores de por medio ni ideas referidas a algún punto de quiebre o bisagra. Nada de eso. Lo que hubo en este viaje a Santa Fe a la casa del hasta ayer único equipo que había cosechado todos los puntos era una prueba para ver de qué manera podía reaccionar este Central del Kily frente al equipo sensación. Lo hizo de manera satisfactoria, sabiendo que pudo volverse a Rosario con las manos vacías, pero demostrando y demostrándose a sí mismo que está en condiciones de relevarse a la sumisión y hacerse valer. Aun si Colón lo hubiera vencido lo hubiese hecho en medio de un desgaste extremo, buscando con mucha insistencia. Por eso el punto del equipo canalla en Santa Fe vale. Vale, siempre parándose en el costado más simplista, por el empate en sí. Sirvió como punto de apoyo.


































