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Central-Newell's ante la Sudamericana: ilusión vs. realidad

Ambos atraviesan momentos futbolísticos delicados, lo que los hace afrontar el desafío copero sabiendo que el anhelo de protagonismo será difícil de sustentar

Jueves 08 de Abril de 2021

Participar en una copa internacional significa un premio. Para Central y Newell’s el tema en cuestión es ver de qué manera los agarra este nuevo desafío y la lectura es una sola: la chance les llega en medio de un presente futbolístico chato, con enormes dudas y, a priori, con ambiciones chiquitas de cara a la Copa Sudamericana que se les avecina. ¿Cómo explicarlo de manera más sencilla y sin temor a equivocaciones? Newell’s viene de un cambio de entrenador, con el que aún no pudo sacar el mentón del agua, y Central con un técnico en la mira, caminando por la cuerda floja y, de hecho, hoy atado al resultado del próximo domingo.

  Central y Newell’s están expectantes de los grupos que les tocarán y el sorteo que se realizará mañana en Paraguay los encontrará con la adrenalina lógica, pero en medio de un baño de realidad podrán pensar que están más para paseo internacional que para marcar protagonismo. Después, los imponderables del fútbol podrán darle lugar a mejoras, consolidaciones y expectativas de otro calibre.

En el caso de Newell’s la dirigencia notó que el ciclo de Kudelka venía en caída libre y agotó todas las instancias posibles para ver si el equipo reaccionaba, hasta que entendió que era el momento de ponerle coto a esa seguidilla de partidos sin triunfos que parecía interminable. Por eso se “levantó el tubo” para entrar en contacto con Germán Burgos.

  Lo que vino de ahí en más fueron apenas un par de analgésicos frente a semejantes dolores. Porque la reacción de la lepra fue prácticamente insignificante. Apenas para cortar con la racha de derrotas. ¿En las condiciones futbolísticas en las que está el equipo puede tener aspiraciones a hacer una gran Copa Sudamericana? Todo parece indicar que no.

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Newell

Newell's tuvo todo para ganarlo pero Huracán se lo empató.

  Si hasta la postergación del partido con Sarmiento de Junín por la Copa Argentina (se debía disputar ayer y nunca se dieron a conocer los motivos del cambio) cayó como un regalo del cielo. Todos en el Parque entendieron que jugando de la forma en la que lo está haciendo había grandes chances de despedirse también de ese objetivo que hoy sigue vigente.

  Entonces, con ese criterio, no es inapropiado especular con que Newell’s encarará la Sudamericana pensando que la nafta que tiene en el tanque le alcanzaría sólo para recorrer un tramo corto, el primero, el de los seis partidos iniciales. A cinco fechas del final de la fase regular del torneo local ya está prácticamente fuera de carrera. Por los desaguisados de Kudelka y por la apatía que aún muestra con el Mono Burgos.

  Por las dudas, se resalta: la competencia comienza ya a fines de abril, es decir dentro de un par de semanas, sin el tiempo suficiente como para hallar alguna varita mágica y provocar un cambio radical.

Algo similar corre para Central, con un agravante: a partir del próximo domingo el técnico puede seguir siendo el Kily o quizá sea otro. Por ahí pasan las consideraciones que llevan a pensar que para el canalla también la Sudamericana se presenta como una quimera.

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Central se trajo una dura derrota de cancha de San Lorenzo.

Central se trajo una dura derrota de cancha de San Lorenzo.

  Este Central no sólo no se terminó de armar, futbolísticamente hablando, sino que la última derrota generó un cimbronazo importante. Hay quienes sostienen que, teniendo en cuenta este presente, la Sudamericana no estaría entre las prioridades. Igualmente, con la competencia en marcha y en caso de haber un par de resultados cómplices en el inicio el plan podría variar.

  Pero lo dicho, este equipo no parece estar preparado hoy para la competencia internacional, al menos para dar una pelea seria. Si fronteras hacia adentro se le complica, mucho más complejo le resultará en una competencia en la que, se supone, ameritará un plus.

  Cuando la doble competencia se haga moneda corriente (serán seis miércoles consecutivos) será necesario disponer de variantes potables y hoy ni Central ni Newell’s tienen un banco de suplentes capaz de disimular cualquier baja que se presente, por lesión, suspensión y, en los tiempos que corren, hasta por aparición de casos de Covid-19.

  La chance de jugar una copa está y nadie renegará de ello, ni en el Parque ni en Arroyito. Pero a ambos los toma en situaciones cuanto menos incómodas, con poco sustento. Después será una pulseada interesante ver qué le tuerce la mano a qué, si la ilusión a la realidad o al revés.

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