Un nuevo desafío en puerta. Una nueva oportunidad para apoyar firme el pie e intentar levantar el cuerpo hacia la anhelada recuperación. El destino le hace una nueva mueca a este Central desconcertante. Tendrá revancha en el Gigante tras la imagen que dejó frente a Central Córdoba frente a las narices de su masa. Ni hablar de todo lo que llegó después: eliminación de la Copa Argentina ante Quilmes y porrazo con Tigre. Carlos Tevez buscará que no sea un sábado de fiebre a la tarde más. El Apache intentará que su tropa cope terreno ajeno y pueda plasmar un plan de acción eficaz que le permita cerrar la jornada envuelto en victoria como espera toda la comunidad de Arroyito.
Los dos comulgan el mismo idioma y comparten los mismos índices de pobreza en la tabla de posiciones. Cada cual lidia contra sus propios karmas. Tienen grandes aspiraciones pero también tremendas limitaciones. El canalla y el guapo transitan por la delgada línea de la irregularidad y dejan en evidencia que carecen de un plan de acción sustentable.
La cita de esta tarde en el Gigante no pasará desapercibida para los anfitriones. El marco podrá volver a ser imponente pero las miradas estarán puestas de reojo en la figura de Tevez. El entrenador emana cierto carisma mediático, aunque ya no seduce con su equipo como cuando tomó el timón del plantel superior. En ese sentido es como las luces capitalinas de calle Corrientes, ya no vienen y van.
Se podría sostener sin pifiar tanto que puertas hacia dentro del club todo es confusión. El pasado y presente deportivo de Central no es más que el fiel reflejo de una conducción dirigencial que está deteriorada y repercute cada movimiento que hace en el área más pasional: el fútbol. No en vano todo está patas para arriba y con una arena política que ya se mueve a paso firme rumbo a las elecciones presidenciales de octubre próximo.
Los fieles siguen disfrutando del veranito que generó haberse quedado con el clásico hace un par de fechas mediante el sello de Alejo Veliz. Sin embargo, por dentro tienen en claro que la eliminación de la Copa Argentina fue un golpe a la realidad. Queda solo seguir transitando la Liga Profesional con el firme objetivo de acopiar la mayor cantidad de porotos posibles para nutrir la tabla que por el momento no se ve y sigue latiendo con ritmo vertiginoso: la de los promedios.
Carlos Tevez fue tendencia días atrás porque pasó la escoba al prescindir de varios jugadores, de los cuales muchos llegaron como refuerzos. El técnico no anduvo con chiquitas ni se puso colorado para exponer que esas contrataciones fueron un desacierto de quienes están al frente de la gerencia deportiva y una importante pérdida económica para la tesorería de la casa, que si algo no necesita es más fugas de liquidez o tomar endeudamiento innecesarios.
El entrenador centralista tampoco no ahorró en materia de decisión como tampoco dudó en promover a varios juveniles, quienes debieron terminar de moldearse interactuando en la élite con todas las desventajas que eso representa. Los chicos pueden ser grandes potenciales capitales, claro está. Pero por el momento son proyectos en proceso de maduración. Por eso no es extraño que se los vea alternando entre los titulares y suplentes.
La necesidad del técnico, y también el alto grado de improvisación fruto de la inexperiencia que lo envuelve, llevó a cada chico al lugar soñado por todo futbolista de la cantera. A la vez los está haciendo caminar por la cornisa sintiendo el viento de la adversidad. Central correrá una nueva carrera hacia la victoria. La diferencia con respecto a otras presentaciones es que en esta oportunidad lo hará contra el caballo del comisario de la AFA, Claudio Tapia: Barracas Central. No hay un favorito en la previa porque ambos vienen de capa caída en líneas generales. Aunque el guapo paga más en las apuestas porque acumula tres desafíos sin morder el polvo.
Mientras que de la vereda auriazul el presente es contundente. Hace tres encuentros que no puede izar la bandera del triunfo. Aunque la eliminación de la Copa Argentina a manos de Quilmes, que milita en el ascenso, sigue siendo una herida que no deja de sangrar. Había una marcada esperanza en la colectividad de Arroyito en avanzar de fase y seguir alimentando la esperanza. Pero naufragó.
Por lo tanto, lo único que le queda es empezar a transitar con otro semblante y rendimiento por el certamen nacional. El canalla no está para continuar despilfarrando chances y dejando escapar puntos como arena entre los dedos. El desafío de este sábado no será determinante. Pero sí podría ser un quiebre en la carrera de empezar a dar señales de recuperación en un ciclo que tiene para los hinchas más dudas que certezas. Guapo no, ganador sí, será el lema a plasmar por Central en esta particular jornada que tendrá como epicentro el Gigante de Arroyito.
Probable formaciones:
Central: Servio; Damián Martínez, Javier Báez, Juan Gabriel Rodríguez y Lautaro Blanco; Facundo Buonanotte, Mateo Tanlongo, Kevin Ortíz y Juan Cruz Cerrudo; Fabricio Oviedo y Franco Frías. DT: Carlos Tevez.
Barracas Central: Gagliardo; Brian Blasi, Nicolás Ferreyra, Gonzalo Paz y Brian Calderara; Pablo Mouche, Facundo Mater, Dylan Glaby y Neri Bandiera; Iván Tapia y Cristian Colmán. DT: Sergio Ramos.
Estadio: Gigante de Arroyito.
Arbitro: Andrés Merlos.
Hora:15:30.
TV: Espn Premium.
Radio: LT8 (AM 830).
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