Los partidos de Rosario Central últimamente son como películas de suspenso que terminan de definirse en los últimos minutos, ya sea para bien o para mal. Los números son elocuentes y hablan por sí solos para refrendar y darle validez al título de esta nota. En las últimas siete fechas del campeonato, cinco de los partidos cambiaron su resultado final en los últimos cinco minutos del partido o en el tiempo adicional.
La imagen de Emiliano Vecchio festejando el gol cuando el partido se moría ante Patronato es el quinto capítulo de esta historia de suspenso que entregan las citas del equipo del Kily González.
Esta saga comenzó ante Boca, en la fecha 10 en el Gigante de Arroyito, el 4 de setiembre. La historia comenzó bien. A los 11’ Gastón Avila capitalizó un córner de Vecchio y puso el 1 a 0. La noche pintaba bien para Central, que venía de dos triunfos contundentes, ante Arsenal 4-0 en Arroyito y frente a Central Córdoba 4-2 en Santiago del Estero. Pero con el correr de los minutos se fue desdibujando, por lo que no extrañó que a los 35’ el elenco de Sebastián Battaglia empatara a través de Luis Vásquez. Cuando todo parecía que el 1-1 era definitivo, a los 89’ hubo una trepada de Marcelo Weigandt por el sector derecho que Fernando Torrent se la llevó accidentalmente por delante y puso el 2 a 1 para Boca.
En la fecha 11ª los del Kily viajaron a Banfield y esta vez la película tuvo un final feliz también cuando el partido agonizaba. Juan Cruz a los 9’ puso el 1 a 0 para el Taladro y a los 37’ igualó Marco Ruben para los de Arroyito. A los 61’ el árbitro Fernando Rapallini le mostró la roja a Vecchio y diez minutos más tarde a Giuliano Galoppo por lo cual ambos equipos quedaron con 10 jugadores.
Central no se conformó con el empate, lo fue a buscar y tras una buena acción a los 87’ de Alan Marinelli apareció otra vez Marco Ruben para sellar el 2 a 1 y ganar en una cancha donde a Central siempre se le hizo difícil.
Luego llegó el turno de medirse ante San Lorenzo en Génova y Cordiviola en la 12ª jornada. Central tuvo más la pelota (61 % de posesión), fue más preciso en los pases en campo rival pero quedaba desprotegido atrás. La situación más clara la había tenido Uvita Fernández en un mano a mano que le tapó Broun con la defensa muy mal parada. Pero a los 85’ Luca Martínez Dupuy pudo quebrar el 0 a 0 y los canallas sumaban otra vez de a tres en el epílogo del match.
Tras estos tres partidos donde los corazones de los hinchas de Central pasaron por varios estados emocionales, el suspenso se tomó un par de fechas de descanso. Porque viajó a Córdoba para enfrentar a Talleres donde perdió 4 a 1 y no hubo margen para ningún final sorprendente ya que todo se definió en el minuto 68’ con el cuarto gol de Diego Valoyes, mientras que en la fecha 14ª cuando cayó 1 a 0 con Argentinos en Rosario, en los últimos minutos no hubo situaciones para empatar.
Pero en las últimas dos fechas nuevamente la incertidumbre envolvió a los partidos de los canallas en este torneo. En La Plata, en el remodelado estadio de Estudiantes en 1 y 57, Central ganaba 2 a 1, con dos goles de Gino Infantino. Pero a los 95 minutos y 39 segundos el cabezazo de Jaime Ayoví echó por tierra la intención de Central de cortar la racha de 17 años sin triunfos en La Plata y lo despojó a Central de dos puntos.
Unidades que recuperó en la última fecha frente a Patronato ya que a cinco minutos del final iba perdiendo 2 a 1 hasta que empató el Pupi Ferreyra a los 85’. Pero eso no fue todo. En el minuto 93’ Vecchio, que había ingresado desde el banco de suplentes y que jugaba en Arroyito con público por primera vez desde la pandemia, mostró toda su jerarquía y pudo conquistar el 3 a 2 para que explote el pueblo canalla.
Este no fue el único gol de Vecchio sobre la hora en el torneo para ganar un partido. En la segunda fecha también se vistió de héroe, también en el minuto 93’ para convertir el gol del triunfo ante Vélez.
El análisis tiene varias aristas. Desde el punto de vista matemático es provechosa esta situación porque si un equipo que va a empatando sale en los últimos minutos a buscar el triunfo y en un partido le sale bien y lo gana, y en el otro termina mal y lo pierde, sumó tres puntos. En cambio si no arriesga y esos dos mismo cotejos terminan igualados sumó dos unidades, una menos que en el ejemplo anterior.
Pero también desde lo futbolístico al tomar tanto riesgo a veces se transforma en un equipo largo y eso lleva a que también le generen muchas situaciones. De hecho, transformaron a Broun en el arquero con más atajadas del torneo.
En la Copa Sudamericana también pasó lo mismo
No solamente en la Liga Profesional los canallas pasan por situaciones donde los resultados se definieron en los últimos minutos. En la Copa Sudamericana los del Kily tuvieron el mismo escenario en los dos como visitante que jugó luego de haber clasificado primero en la fase de grupos. El primero fue en los octavos de final en Venezuela ante Deportivo Tachira. El partido estaba 1 a 1 y a los 90’ Marinelli logró el triunfo parcial pero se lo empató Douglar Angarita a los 94. Y luego frente a Bragantino, con Central todo en ataque, lo perdió a los 93’ por un tanto de Artur.