Para Central es una continuidad, pero también algo así como una nueva historia lo que comenzará a escribir desde hoy en Santiago del Estero. Porque sin dudas el equipo del Kily logró un quiebre frente a Arsenal, al que despachó con una goleada para salir del fondo de la tabla y para romper con esa racha de siete partidos (entre torneo local y Copa Sudamericana) sin triunfos. Ahora hay objetivos nuevos por delante, que tiene a la búsqueda de los puestos de copas internacionales como primera estación. Pero para empezar a darle vida a esos objetivos debe empezar a caminar de la mano con los buenos resultados. La chance la tiene hoy en el estadio Madre de Ciudades de Santiago, cuando visite a Central Córdoba, a las 15.45 y con el arbitraje de Darío Herrera.
Las conjeturas sobre la capacidad que tenga Central para lograr definitivamente el despegue también encierran las incógnitas sobre qué tanto el plantel se haya olvidado de los problemas que se generaron entre los jugadores y la dirigencia, especialmente con el vicepresidente Ricardo Carloni. El antecedente de Arsenal es un aliado importante, porque en pleno proceso de ebullición el equipo dio muestras de que esa disputa verbal no lo afectó. Hoy, con las revoluciones más bajas, incluso con un pedido especial de parte del presidente Rodolfo Di Pollina hacia el plantel canalla para que se focalice exclusivamente en el ámbito futbolístico.
Eso de que hay un nueva historia que Central deberá escribir a partir de hoy tiene que ver con que el único frente abierto que le quedó es el torneo local. Porque los sueños de llegar más lejos en la Copa Sudamericana ya quedaron atrás tras aquella eliminación a manos de Bragantino en Brasil, y hasta superó también la carga emocional que implica afrontar el clásico ante Newell’s.
Es cierto que antes de Arsenal venía de dos buenos partidos (Bragantino y Newell’s), pero hasta ese momento siempre tuvo problemas para trasladar esos buenos rendimientos en resultados. Fue lo que encontró el pasado miércoles en el Gigante de Arroyito, con una goleada que descomprimió desde el aspecto mental y que ofició de red de contención para el contexto en el que se vivieron los últimos días. Puede que eso haya sido una plataforma para el despegue, pero la única forma de saberlo es atendiendo a lo que ocurra de aquí en más con el equipo en el torneo.
Seguramente el mayor pecado de Central en el inicio del campeonato fue la incapacidad de resolver partidos frente a rivales que, aunque sea en nombres, parecían de menor fuste que los que le tocará enfrentar en las próximas fechas. Es cierto, en medio de la doble competencia, el Kily González tuvo la necesidad de rotar jugadores y en más de una ocasión apostar por un equipo alternativo, pero más allá de que eso no pueda excluirse del contexto es algo que padeció.
La tranquilidad de la que puede gozar el Kily es que el equipo le respondió en el último partido. Y si hay algo de lo que jamás dudó y está plenamente convencido es que el compromiso de sus jugadores hacia el cuerpo técnico es total. Eso es lo que no le produce sensaciones negativas.
Sabe el entrenador canalla que su equipo no volverá a contar hoy con uno de sus jugadores más importantes: Emiliano Vecchio. Ahora, que el equipo no lo haya extrañado en el último partido le permite al DT pensar que hoy en el Madre de Ciudades pueda suceder algo similar. Por segundo partido consecutivo el elegido para vestirse de Vecchio es Michael Covea. La buena impresión que dejó el venezolano hace cuatro días fue lo que llevó al Kily a renovarle la confianza. No sólo para Covea hay un nuevo voto del confianza, sino para el resto también. Porque, a priori, los once de esta tarde serán los mismos que los que vienen de vapulear a Arsenal. De ahora en más, mientras el equipo responda y no surjan contratiempos por lesiones o suspensiones, no habrá necesidad de grandes movimientos ni rotaciones. También crecerán las obligaciones. Porque mientras la doble competencia fue un actor fundamental, se pudo gozar de las excusas del cansancio, pero ahora la cosa será distinta.
Pacificado en gran medida el ánimo, tras un triunfo necesario y una goleada esperanzadora, Central está frente a la obligación de ir por más y desterrar la idea que ya todo le quedó demasiado lejos. Tiene una forma de lograrlo: sepultando por completo esa levedad del arranque y cambiarla por algo más convincente y esperanzador.
Formaciones
C. Córdoba (SE): Rigamonti; Bettini, Maciel, Salomón y Bay; Brochero, Soraire, Cristian Vega y Argañaraz; Martínez y M. Giménez.
DT: Gustavo Coleoni 4-4-2
Central: Broun; D. Martínez, Almada, G. Ávila y L. Blanco; Zabala, E. Ojeda, Covea y L. Ferreyra; Gamba y Ruben.
DT: Cristian González 4-4-2
Estadio: Madre de Ciudades
Arbitro: Darío Herrera
TV: TNT Sports
Hora: 15.45