Central tocó fondo y no es una frase metafórica. Es la realidad. El canalla, tras la durísima derrota ante Lanús por 3 a 1, quedó último en la tabla de posiciones de la zona 2. El equipo ahora de Leandro Somoza está en un tobogán sin fin, con un ciclo incipiente de cuatro partidos en que sólo hubo una empate (Colón) y tres derrotas (Tigre, Aldosivi y ahora Lanús). La crisis futbolística en el club de Arroyito está desatada con crudeza y cuanto antes deben aparecer las respuestas dentro y fuera de la cancha. El equipo está bloqueado, apenas tiene físico para estar en partido en algunos pasajes y la rebeldía individual tampoco aparece.
Así el canalla se hunde y no puede seguir regalando puntos que mañana pueden costarle carísimo. Que ya no tenga chances de clasificar no significa que se entregue mansamente al rival. Es tiempo de reaccionar. La respuesta es de los dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. Y esta respuesta debe aparecer de inmediato. Seguir así es caminar derecho al abismo. La visita a Lanús intensificó la debacle. Incluso en un equipo sin juego, Emiliano Vecchio estuvo en la platea por no ser citado.
e214a2d9-dcee-4ba3-bc8e-6b57f8821d5f.jpg
Central tuvo momentos en los que mostró algo de rebeldía, pero no le alcanzó.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital.
El primer aviso de la noche fue del granate, con el cabezazo de José Lopez que controló en dos tiempos Servio. En ese amanecer de la etapa inicial respondió el canalla con una doble acción de riesgo. Blanco metió la puñalada precisa para el Pupi Ferreyra, que encontró un oasis para girar de frente al arco y sacó un latigazo venenoso que activo los reflejos de Monetti. El peligro siguió y Marcelo Benítez remató cruzado, pero otra vez el guardameta granate manoteó de manera providencial.
Central promediando el primer tiempo logró hacer pie, sumó pases con criterio en el campo enemigo, a partir del buen manejo de Benítez y la movilidad de Pupi Ferreyra. Por entonces el canalla amagó con tomar las riendas, juntando pases y ganado los rebotes en el medio. Hasta pudo ponerse en ventaja tras un córner al primer palo de Benítez que cabeceó de anticipo Almada.
Pero Lanús, que había arrancado perezoso, se decidió a acelerar. Braian Aguirre disparó desde afuera y la pelota besó el techo del travesaño. Se salvó el equipo de Somoza. Y a los 28 minutos las buenas intenciones canallas se hicieron trizas. La defensa quedó abierta y mal parada, Sand fue al área a buscar la pelota casi al trote y con todas las libertades sacó el centro bajo para que el otro José del granate, López, entre como pancho por su casa y ultime a Servio desde corta distancia.
Lanús vs Rosario Central (3-1) Resumen Y Goles Copa De La Liga Argentina 2022
En un partido que por entonces era parejo y con Central con mayor tenencia todo se le vino encima a los de Somoza. Porque atrás volvió a tener la consistencia de un flan y por eso el granate le hizo otro gol “fácil”, como tantos otros que recibió en este torneo paupérrimo.
El DT auriazul miraba el juego con los brazos abiertos y con la mano izquierda en el mentón. El equipo se obnubiló hasta el entretiempo. Quedaban 45 minutos para cambiar la imagen o seguir penando.
Por eso en la reanudación salió Walter Montoya y saltó al campo Lucas Gamba. El Pupi pasó a jugar de volante adelantado por derecha y Gamba de nexo con los puntas Ruben y Veliz. Justamente lo tuvo de cabeza Ferreyra, pero el balón salió cerca del palo izquierdo.
c1191895-1682-4838-8403-df3b55b01146.jpg
Ruben no tuvo chances claras para definir y mostró la misma confusión que el resto del equipo.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital.
Central volvió un rato al partido. Se plantó en campo ajeno y fue herido en busca de salir de perdedor. Pero el envión desde el vestuario duró apenas 15 minutos. Porque los históricos de Lanús se juntaron para poner de rodillas al canalla. Combinación entre Sand, el Laucha Acosta y Diego Valeri, para que este último le ponga el moño al segundo granate y hunda más el cuchillo en la herida visitante.
Adentro Yacob y Caraglio, por Ojeda y Veliz. Gamba intentó desde afuera y tras el desvío en Braghieri la bocha dio en el palo. Ni esa le salió al canalla, que a esa altura estaba aturdido en la cancha, incómodo, como caminando por las brasas.
Igual el canalla empujaba a pura vergüenza porque a Lanús, a pesar de los goles a favor, no se sobraba nada. Ruben merodeó en dos ocasiones el descuento. Pero la lápida la colocó a la salida de un córner Maximiliano González, cabeceando totalmente libre de marcas tras el quedo de Damián Martínez, casi en un homenaje aurizul a la Estatua de la Libertad.
Adentro Tanlongo por Pupi Ferreyra para intentar ponerle un torniquete al sangrado ya irreversible. Quedó tiempo para el descuento de Benítez tras un centro de Damián Martínez.
Central terminó yendo por inercia, con pocas ideas y casi por obligación. El pescado hacía rato que estaba vendido y el equipo de Somoza coleccionó otra derrota, la tercera del ciclo en cuatro partidos, donde apenas sumó ante Colón.
Central está en graves problemas. Juega feo, mal, no reacciona, fue goleado por el último de su zona y ahora en el fondo de la tabla quedó justamente este destartalado equipo canalla. Todo mal.