Central

Bauza hizo pie en Arroyito

Fue presentado formalmente como nuevo entrenador canalla. De buen semblante y reflexivo, el Patón dio el puntapié inicial en lo que será su segundo ciclo como técnico de Central

Miércoles 23 de Mayo de 2018

Y un día Edgardo Bauza volvió a caminar por el Gigante de Arroyito. Esta vez sus pasos tuvieron pasos muy distintos a los que dio aquel 7 de septiembre de 2014, cuando su San Lorenzo llegó a Arroyito para enfrentar al Central de Miguel Angel Russo (1-1). Aquella vez fue del playón de estacionamiento al vestuario visitante. No más que eso. Ahora la cosa fue distinta. Algo más de 17 años tuvieron que pasar para que el Patón se sintiera nuevamente en su casa. Claro que esas sensaciones aparecerán cuando le toque caminar detrás de los jugadores, en el primer partido de local, como lo hizo por última vez el 14 de junio de 2001 (empate 3-3 frente a Cruz Azul, por la Libertadores). Pero lo de ayer no fue poco. Se trató de puntapié inicial en su segundo período como entrenador de Central. Fue el acto de presentación formal ante la prensa y con los movimientos protocolares típicos de estos casos. Igual, hubo momentos para romper con todos estos comportamientos preestablecidos, antes y después de la firma de contrato (por un año) que se realizó en la intimidad, previo a la conferencia de prensa.
   Cuando se pare frente a los jugadores en la vuelta al trabajo comenzará el ciclo futbolístico. En realidad su nuevo momento en Central arrancó ayer, a las 12.42, cuando como copiloto de su representante, Gustavo Lescovich, cruzó el portón de ingreso al playón de estacionamiento del Gigante. A esa hora es la figurita que faltaba en Arroyito. Un par de rápidas indicaciones para ver dónde estacionar y a los pocos segundos el saludo con quienes lo estaban esperando: además del enjambre de reporteros gráficos estaban los vicepresidentes Luciano Cefaratti y Ricardo Carloni y el mánager Mauro Cetto. Un breve diálogo ahí mismo antes de meterse en el túnel por donde ingresan los planteles.
   En esos pocos segundos se pudo apreciar que su semblante era el mejor, que el retorno a Central le había pegado de la mejor manera. Lo evidenció en esos pocos segundos a la vista de todos y minutos más tarde (unos cuantos), cuando se sentó en la conferencia, entre el presidente Raúl Broglia y Cetto. Estuvo medido en sus declaraciones, pero sobre todo reflexivo. Claramente conocedor del momento futbolístico que se vive en Arroyito y con diagnóstico hasta ahora preciso, al menos en lo que tiene que ver con las palabras.
   Hasta se mezcló sin problemas con quienes tras la conferencia degustaron el ágape. "Dale Patón, comete algo", le dijo Cefaratti ni bien el Patón se arrimó a una de las mesas. A esa altura el entrenador pudo haber tenido más ganas de descansar que de comer. Es que el viaje de Ecuador a Argentina tuvo un retraso de dos horas (después un interminable recorrido de casi una hora y media desde Ezeiza hasta Acceso Norte), lo que hizo que la agenda se modificara. Es que el viaje fue directo al Gigante de Arroyito, sin parada ni recorrida en el predio de Arroyo Seco (eso quedó para hoy).
   Desde muy temprano fueron llegando todos los dirigentes. El primer Bauza en llegar al Gigante fue Maximiliano, su hijo, el encargado de la edición de videos en el cuerpo técnico. José Di Leo lo hizo pasada las 12 y apenas llegó se disculpó con los periodistas que ya estaban presente por no haber respondido los llamados en estos últimos días. "No puedo pasar por encima del Patón, pero tranquilos, ya vamos a hablar", bromeó el Camello, ese amigo de toda la vida y ladero incondicional el actual DT canalla.
   A las 13.26, casi una hora después de lo previsto, llegó "el" momento del día. La figura de Bauza se hizo presente en el salón Centenario y tomó el la silla del medio. "Buenos día a todos. Tengo que presentar al nuevo técnico de Rosario Central y lo voy a hacer con una sola palabra: "«Bienvenido Patón a tu casa»", fue la frase de Broglia, quien rápidamente le cedió el micrófono. Las palabras "alegría", "felicidad", "responsabilidad", "trabajo" fueron las que más se repitieron. Al menos a las que más énfasis le puso. Claro que las que más veces nombró fue "Central", el club en el que nació, jugó, dirigió y al que ayer volvió después de tantos años.

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