Newell's

A una buena campaña

Será la 6ª vez que Newell's arranca en descenso y su historia le indica que haciendo un buen campeonato zafaría.

Lunes 08 de Abril de 2019

Hace poco todas las categorías del ascenso decidieron eliminar el sistema de promedios para determinar los descensos de categoría para sus certámenes 2019/2020. La primera división, ahora pomposamente agrupada en la Superliga, resiste ese cambio y las voces consultadas pregonan que se mantendrá. Hay quienes defienden y quienes critican la modalidad vuelta a instalar en 1983, ya que se probó con otra forma desde 1957 hasta 1962. El promedio castiga procesos más que un mal campeonato y aunque se esgrimió que protegía a los equipos grandes, todos excepto Boca penaron con él y tres de ellos bajaron de esa manera: Racing, River e Independiente, mientras San Lorenzo y el mismo equipo ahora campeón del fútbol argentino debieron jugar instancias de promoción para evitar de nuevo la B Nacional. Lo cierto y lo concreto es que cuando las cuentas ahogan al iniciar un campeonato, una última buena temporada generalmente es la tabla de salvación. Eso le cabe a la realidad que le tocará enfrentar a Newell's en la 2019/20 si no hay cambios reglamentarios. Su propia historia lo dice. Cinco veces arrancó en zona de descenso (en cuatro, último) y el único fue en definitiva por haber terminado último en el torneo en cuestión. En las otras cuatro ocasiones zafó tan bien que en dos de ellas la necesidad lo llevó incluso a salir campeón.

La última fecha de la Superliga "limpió" la tabla del descenso para la próxima temporada. Y así, a Newell's le cabe arrancar último. No es la primera vez que le ocurre. Aunque no esté instalada en el saber popular, el primer intento de promedio en el fútbol argentino fue en 1957. En ese primer torneo se tomaba además en cuenta el campeonato de 1956 y los puntos obtenidos se dividían por 2, excepto el que venía del ascenso que sumaba directo. Ya para 1958 y hasta el 62, se tomaron en cuenta tres torneos como en la actualidad, pero con igual sistema: sumar puntos y dividirlos por 2 o 3 según la cantidad de torneos jugados. En 1960 el equipo rojinegro arrancó último junto a Gimnasia, a 3 de Lanús, y descendió por este sistema. Pero lo cierto es que finalizó en el último lugar de la tabla de posiciones. Imposible que pudiera zafar.

En cambio, desde que el sistema se reinstaló en 1983, en las otras cuatro ocasiones en que Newell's arrancó en descenso no sólo eludió bien el problema sino que dos veces dio la vuelta olímpica. La primera de ellas fue en la temporada 90/91. Por entonces los partidos ganados daban 2 puntos pero ya se dividía por las fechas jugadas por tres campeonatos. Y entre los que dividían igual los rojinegros arrancaban últimos, claro que junto a Ferro, Mandiyú de Corrientes y Platense. Chaco For Ever tenía peor promedio pero dividía por 2 torneos. La misión de la salvación se la encomendaron a un técnico debutante de la cantera: Marcelo Bielsa. El final es conocido y lo que empezó como una gran piedra en el zapato terminó con la etapa acaso más gloriosa del club del parque Independencia. La arriesgada decisión dirigencial daría los mejores frutos.

Al poco tiempo, Newell's finalizó último en la sumatoria de la temporada 92/93 y para el inicio de la 94/95 arrastraba ese año y también lo empezó con el peor promedio, a 5 unidades de Platense y 6 de Mandiyú. El muy buen Apertura con Jorge Castelli lo alivió rápido y se salvó con Raúl Donsanti al mando en el Clausura tres fechas antes del final.

Para el inicio de la temporada 2007/08 se repetiría la situación, ya con 3 puntos por partido ganado. Newell's tenía el peor promedio y, entre los que dividían igual, estaba 6 puntos abajo del penúltimo: Colón. Tuvo un flojo arranque con Claudio Marini, un breve interinato de José Machetti de igual tenor, y recién repuntó con Ricardo Caruso Lombardi al mando, que lo condujo a la salvación final. La misma se produjo recién en la penúltima fecha. No sólo eludió el descenso sino la instancia de la promoción. Por entonces cuatro equipos, como ahora, se involucraban en la cuestión.

Y la última vez que le tocó atravesar una etapa de similar angustia fue para la temporada 2012/13. Ya había llegado Gerardo Martino en el receso veraniego e hizo un buen segundo semestre. Pese a eso, su promedio era el peor junto al de Independiente para cuando arrancó el Inicial 2012 en agosto. Esa historia también tuvo un desenlace feliz. Mientras el equipo del Tata fue sensación y se coronó en el torneo Final 2013, los rojos de Avellaneda repitieron otra pésima temporada y bajaron a la B Nacional.

Este ejemplo de su propia historia, que se replica en la mayoría de los casos, indica que un equipo comprometido al empezar una temporada puede eludir el descenso si realiza una última buena campaña. Habrá 24 equipos en la próxima Superliga, hasta ahora se van 4 por promedio y todo se resolverá en el breve lapso de 23 fechas, un margen poco conveniente para levantarse. Todo está por verse igual, las cosas pueden cambiar de acá al inicio, del que faltan nada menos que 4 meses. Un despropósito pero que, si nada cambia en definitiva, a Newell's le dará tiempo suficiente para armarse mejor y encontrar alivio el año próximo.

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