El economista argentino Eduardo Crespo, de la Universidad Federal de Río de Janeiro, recordó en los últimos días a través de redes sociales algunas de estas informaciones. La tasa de desocupación en el vecino país, que se encontraba alrededor del 6 por ciento en el período posterior a la crisis financiera internacional dio un salto en los últimos dos años hasta el orden del 13 por ciento y en ese nuevo nivel permanece por el momento. A principios de 2017 la actividad económica ganó fuerza, pero se fue debilitando con el paso del año. La producción industrial mostró durante casi todo el año leves datos positivos y en diciembre mostró un crecimiento importante, del 3,1 por ciento. Pero el mes pasado se supo que en enero de este año hubo una caída del 2,4 por ciento: fue la mayor desde febrero de 2016. Los datos negativos llegaron principalmente del sector automotor y en ese contexto la producción de bienes durables mostró una baja de 7,1 por ciento en el primer mes del año. En total, la actividad económica en enero mostró una contracción de un 0,56 por ciento.



























