OPINIÓN

¿Cuánto influyen los medios en el votante?

Las conductas cambiantes de una parte del electorado terminan definiendo los resultados

Sábado 19 de Junio de 2021

Una investigación sobre cómo los medios de comunicación influyen en la opinión pública, realizada hace unos años en la Universidad de Kansas, Estados Unidos, arroja un resultado interesante: “La idea central era que el efecto que el periodismo tiene en la opinión pública es producto de la cultura y economía de una nación. Nuestros hallazgos aportan evidencia empírica de que los factores individuales, como la edad, la educación, el lugar de residencia, la ideología política y las macrovariables nacionales, incluidos el desarrollo económico y la libertad de expresión, están asociados con la fuerza de esos efectos”. Esa es la conclusión del trabajo que los profesores de periodismo Hong Tien Vu, Peter Bobkowsi y el doctorando Liefu Jiang, arribaron luego de analizar centenares de publicaciones periodísticas en 16 países, incluida la Argentina, en cinco continentes.

A juzgar por lo ocurrido en las últimas elecciones de los Estados Unidos, en las que Joe Biden resultó electo, las operaciones políticas de Trump sobre el final de la campaña no le dieron el resultado esperado, pero seguramente sí modificaron en su favor el voto de muchos. Los especialistas en opinión pública que asesoraban a Trump comenzaron a sembrar dudas en los medios sobre la transparencia de las relaciones comerciales de Hunter Biden, hijo del actual presidente, con los gobiernos de Ucrania y Rusia cuando Biden era vice de Barack Obama. En una nación donde durante toda la Guerra Fría se atosigó a la población con el peligro del comunismo, aunque haya desaparecido la Unión Soviética hace casi 30 años, esa impronta cultural e ideológica se trasmite en las generaciones sucesivas y se internaliza como algo a combatir y expulsar. Sin embargo, no fue suficiente para favorecer a Trump, que igual perdió las elecciones.

En la Argentina, la situación tiene aún un mayor grado de complejidad. ¿Cuánto influyen los medios de comunicación en el sector del electorado que termina definiendo las elecciones? El núcleo duro del votante peronista es inmodificable y fiel a sus candidatos. Los sectores antiperonistas y de derecha que se le oponen no tienen mucha movilidad y su voto es también predecible. Pero, sin embargo, todos los buscadores de votos ponen la mira en el sector de la población que va mutando elección tras elección hacia distintos candidatos. Y es ahí donde, tal como lo dice el estudio de la Universidad de Kansas, los factores económicos y las macrovariables juegan un rol categórico.

En la últimas elecciones que ganó el peronismo y llevaron a la Casa Rosada a Alberto Fernández, el desplome económico del gobierno anterior fue decisivo para que Mauricio Macri no fuese reelecto. Y a tal punto ese factor fue determinante que perdió en primera vuelta. Muchos sectores de la población que lo habían apoyado cuatro años antes lo abandonaron al advertir que la situación empeoraría con un segundo mandato. Hubo poca ideología y mucha economía en ese vuelco de los electores, que siempre termina definiendo al ganador.

El papel de los medios nacionales, que se ven desde Jujuy a Tierra del Fuego, fue importante pero no decisivo. Las señales de aire y de cable transmitían horas y horas de programación denostando al candidato peronista y a su vicepresidenta. De periodismo no había nada, sí mucho de operación política. La mayoría de los encuestadores fallaron como siempre y los resultados de sus proyecciones que se repetían en los medios fue también parte de la información parcializada que se ofrecía al país.

Dos años después, y a pocos meses de las elecciones legislativas de medio término, se percibe una situación similar, pero con algunos matices distintivos. Una buena parte del periodismo porteño y nacional ha perdido el rumbo hace rato, dejó de hacer un trabajo profesional para dedicarse a las operaciones políticas, a las “fake news” y a tratar de influir en esa franja del electorado que define la elección. Lo distinto de la situación es que ahora el peronismo tiene el control del Estado y cuenta con más medios de comunicación que mantienen una clara línea editorial oficialista, solo cuestionada en muy pocas ocasiones. No tuvieron más remedio que criticar la desafortunada frase del presidente sobre el origen de los mexicanos, brasileños y argentinos. Su público, una gran audiencia, comparte el mensaje que se emite en defensa del gobierno nacional. Lo que ocurre es que no suman más gente porque quienes miran esos programas oficialistas ya están convencidos. Lo mismo ocurre con los ahora opositores, oficialistas hasta 2019. Refuerzan la ideología del público que los sigue, que busca obtener un mensaje que ponga en duda todo, hasta una vacuna que podría envenenar a la gente.Y muchos repiten, sin reflexión, el discurso sesgado de los comunicadores o panelistas, con escasa formación profesional en algunos casos.

Sin dudas que el propio desgaste de la gestión de gobierno, una pandemia que ya dura 15 meses y no se sabe cuándo terminará, un derrumbe de la economía en 2020 de casi diez puntos del PBI, son factores clave en una elección.

Sin embargo, el avance de la vacunación en todo el país, una incipiente recuperación de la economía en el sector industrial y una mayor asistencia social a empresas y familias en serias dificultades también son factores a analizar a la hora de determinar el voto de la gente, aunque se trate de una elección legislativa y no presidencial, que son dos cosas distintas.

Los que piensan siempre para adelante en términos políticos miran también al recambio presidencial de 2023. El escenario será otro porque se supone, en primer lugar, que la pandemia estará controlada y todavía persistirán los efectos del rebote de la economía global. El Banco Mundial prevé para 2022 la mayor expansión de la economía mundial en los últimos 48 años debido a la masiva producción de vacunas y al poderoso estímulo en la economía de los países más desarrollados. Algo de eso se vio en la cumbre del G-7 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) realizada esta semana en Inglaterra donde hubo acuerdo para la distribución de millones de dosis contra el Covid-19, incentivos estatales a la economía y la pronta implementación del impuesto global del 15 por ciento a las grandes empresas multinacionales.

El escenario político y económico futuro de la Argentina se complica también por las luchas internas en ambos frentes mayoritarios. El kirchnerismo presiona a un más moderado Alberto Fernández y Juntos por el Cambio tiene varios competidores presidenciales en carrera, algunos más racionales que otros.

En ese marco, habrá que ver hasta dónde influyen los medios de comunicación, los aciertos y desaciertos del gobierno nacional y la férrea oposición política que tiene a veces, sobre todo en algunos personajes mediáticos, un discurso destituyente.

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