Al menos nueve personas, incluido un miembro de la Real Policía Montada de Canadá, murieron este domingo en un tiroteo ocurrido en la localidad de Portapique, Nueva Escocia. El tirador murió también tras ser abatido, según indicó la Policía.
El sospechoso fue identificado como Gabriel Wortman, de 51 años, que fue perseguido en la mañana del domingo por los agentes hasta que fue alcanzado en una estación de servicio poco antes del mediodía.
Tras los primeros disparos la Policía identificó al sospechoso y advirtió de que “conduce lo que parece un coche de la Policía y lleva puesto lo que parece un uniforme de la Policía”.
Por el momento no se conocen más detalles de lo ocurrido, pero testigos aseguran que vieron varios coches en llamas. También se sabe que todo comenzó en la noche del sábado, cuando la Policía advirtió a los vecinos de Portapique de que permanecieran en sus hogares y alertaba de disparos.
“Mi corazón está con todos los afectados en esta horrible situación”, ha afirmado el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, que ha agradecido la labor de la Policía.

