El atleta Sebastian Armenault, corredor apasionado, coacheador y fundador de la Ong “Un kilómetro, una sonrisa” que llega con su ayuda a los rincones más inhóspitos del país, afirma que la verdadera carrera es contra uno mismo y que la presión la sufre mucho el primer día de cualquier maratón. Durante esa primera jornada, cuando todo se le complica, suele sentir que las emociones lo superan, se apodera de su mente el miedo y la incertidumbre, agravada la ansiedad debido a las condiciones geográficas y climáticas extremas a las que se expone en cada evento deportivo. Sortear ese día inicial, dice, le ha valido de efectivas técnicas que luego replica en su vida diaria: “A las carreras me llevo diez titulares que son diez momentos lindos de mi vida, y cuando mi cabeza empieza a flaquear, saco uno de esos titulares y empiezo a revivirlos”, explica Armenault su propio método de control mental.




























