Detrás de Las Brisas hay una premisa que guía el desarrollo de cada producto. Se trata de ofrecer alimentos saludables, elaborados con ingredientes 100% orgánicos y sin perder de vista la calidad. Con esa idea como punto de partida, la empresa que nació con sus jugos naturales ahora amplía su propuesta y desembarca en las bebidas proteicas, un segmento que busca aportar nutrientes esenciales a la alimentación cotidiana. Por eso, cada botella de 500 ml aporta 20 gramos de proteína de colágeno y vitaminas B3, B6 y B12, pero, además, no contiene azúcar ni TACC y tiene solo 80 calorías.
En diálogo con Negocios de La Capital, el dueño de Las Brisas, Sergio Vázquez, explicó que la nueva línea llega en tres sabores: naranja-frutilla, mango-maracuyá y lima-limón y que, mientras se afianza con este lanzamiento, ya prepara el estreno de nuevos alimentos funcionales que irán saliendo en los próximos meses. “Nos caracterizamos por lanzar productos antes de que el mercado los pida. Esta línea de bebidas a base de proteínas surge después de visitar dos ferias en Dubái y China. Allí vimos la tendencia positiva de todos estos suplementos que están llegando a la Argentina, con un marcado interés en proteínas, creatinas y electrolitos”, destacó el empresario.
El empresario traza los pasos que se vienen para la expansión de Las Brisas en el desarrollo de nuevas líneas.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital.
Fue entonces este año cuando empezaron a trabajar en su formulación a través del departamento de Calidad y el área de Desarrollos. Esto no solo implicó actuar sobre la combinación de ingredientes, sino también encontrar la fórmula adecuada para lograr una bebida equilibrada en sabor y textura. Aunque la empresa utilizó la misma maquinaria que emplea para sus otras líneas, tuvo que incorporar ingredientes en polvo, como el colágeno diluible, y ajustar su integración con el líquido para garantizar una correcta homogeneización.
“Una cosa es incorporar el ingrediente correcto y otra es lograr que el jugo sea rico; en eso trabaja intensamente el equipo de desarrollo”, explicó Vázquez. En esa búsqueda, la empresa realiza testeos anónimos antes de cada lanzamiento para evaluar variables como la acidez, el dulzor y la densidad, y ajustar las formulaciones según las preferencias de los consumidores. Además, en la fábrica ubicada en la zona sur de Rosario y a cargo del jefe de planta, Luciano Vicente, se producen cerca de 200.000 unidades mensuales de jugos.
Éxito comercial
La respuesta del mercado, según el empresario, superó las expectativas iniciales y la demanda actual exige sostener un ritmo elevado de fabricación. El producto se suma a un portfolio que incluye jugos orgánicos con y sin azúcar, bebidas detox que fusionan frutas, verduras, hierbas, especias, también limonadas con superalimentos y mermeladas. Dentro de esa oferta, los jugos naturales son la línea más vendida, mientras que los productos detox representan aproximadamente el 15% de las ventas totales de la empresa.
“Nuestros consumidores son lectores de etiquetas. El que agarra un producto sin leerlo no va a elegir el nuestro; el que lo elige busca qué tiene, ve el colágeno y lo entiende o si leés cualquiera de los de fruta ves que tienen únicamente fruta y agua e ingredientes naturales”, señaló Vázquez, quien agregó que, por esta característica tiene un valor un poco más elevado que el precio de los jugos estándar hechos casi en su totalidad de manera artificial. Mientras uno de estos últimos puede costar entre $1500 y $2000, la línea de jugos de frutas de Las Brisas se comercializa por $3500 la botella y la nueva etiqueta con proteínas por $4500.
Lila Griguelo, jefa de Calidad y Desarrollo de Las Brisas.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital.
La selección de proveedores también responde a la lógica de cuidar lo natural por sobre todas las cosas. Debido a los requisitos de la producción orgánica, Las Brisas trabaja con productores certificados de diferentes zonas del país. Por ejemplo, los cítricos provienen de Entre Ríos, arándanos y frutillas de Tucumán, peras y manzanas del sur y remolachas y espinacas de Buenos Aires. Esta red de abastecimiento les permite acceder a distintas materias primas y mantener la trazabilidad de los ingredientes.
Ganar espacio en las góndolas
La marca tiene presencia en grandes cadenas de supermercados, como Carrefour, con unas 700 sucursales en el país, y Cencosud, con aproximadamente 500. Además, es proveedor oficial de Shell en todas sus estaciones de servicio y abastece a 70 locales de Starbucks. La venta, en manos del jefe Comercial Joel Chinazzo, también se extiende a más de 100 distribuidores que llegan a dietéticas, almacenes, supermercados chinos y kioscos.
La empresa trabaja con frutas y verduras orgánicas para garantizar la máxima trazabilidad de sus productos.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital.
En materia de exportaciones, hace aproximadamente tres años comenzó a comercializar sus productos en Uruguay y Chile y actualmente, trabaja en el registro de sus productos en Guatemala para iniciar operaciones en ese mercado. A esa expansión se sumó Paraguay, un mercado que la empresa logró abrir a partir de contactos generados en el Business Forum organizado por el Gobierno de Santa Fe. El acuerdo se cerró con una gran distribuidora de alimentos que vende tanto en Asunción como en el interior del país.
La presentación es otro de los elementos con los que la marca busca distinguirse en la góndola. Las Brisas utiliza botellas de vidrio porque el proceso de elaboración se realiza en caliente y requiere un envase capaz de resistir las temperaturas. La empresa decidió asumir ese costo adicional como parte de su estrategia de diferenciación. “Tenés que tener una imagen distinta a las marcas masivas, tratamos de ganar presencia con la funda, los colores, el envase. Toda la parte de comunicación y de imagen es indispensable para nosotros”, aseguró el empresario.
Lanzamientos en carpeta
Las Brisas trabaja en varios desarrollos que apuntan a ampliar su presencia en el mercado de bebidas funcionales y a sumar ventas durante la temporada baja, que va de otoño a invierno inclusive. En lo que es el segmento jugos, prepara la salida de una nueva línea de jugos de naranja 100% exprimidos, en alianza con un establecimiento en la localidad de San Pedro. Los productos estarán destinados tanto al canal retail como al gastronómico y se comercializarán en botellas y bidones.
Las bebidas proteicas se comercializan en botellas de 500 ml, pensadas para complementar la nutrición diaria o el entrenamiento.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital.
Otro de los lanzamientos previstos es una línea de shots funcionales en formato de 100 mililitros, cuyo desarrollo apunta a una salida al mercado entre noviembre y diciembre. Las formulaciones incluirán ingredientes como cúrcuma, jengibre, L-teanina y aminoácidos, con propuestas orientadas a distintas necesidades de consumo, como energía, foco, relajación y apoyo digestivo.
Por último, entre enero y febrero, la empresa proyecta lanzar una línea de bebidas a base de polvos. La propuesta contempla dos grandes categorías, una primera integrada por infusiones y bebidas pensadas para el invierno como café con proteína, chai latte, matcha y "Golden Milk", una bebida conocida como leche dorada, con cúrcuma y jengibre y formulada sin lácteos. La segunda estará compuesta por "sticks", es decir, contenidos que se venden en sobres individuales como polvos para preparar bebidas orientadas a la hidratación, la energía o el foco.