Un joven de 22 años fue imputado por el homicidio de su primo de 12 años, ocurrido el pasado jueves en la ciudad de Santa Fe, cuando ambos manipulaban un arma de fuego.

El fiscal Andrés Marchi.
Un joven de 22 años fue imputado por el homicidio de su primo de 12 años, ocurrido el pasado jueves en la ciudad de Santa Fe, cuando ambos manipulaban un arma de fuego.
La defensa de Emiliano M., de 22 años, indicó que el imputado tiene un leve retraso madurativo y depende de sus familiares, además de remarcar que se mostró dispuesto a colaborar con la investigación y a responsabilizarse por el hecho. El joven quedó imputado como autor de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
Según el testimonio que brindó en la audiencia imputativa celebrada este martes, la víctima, Gerardo P., estaba de visita en el domicilio de sus primos. Al levantarse de dormir fue hasta su casa y volvió con un arma de fuego, presuntamente propiedad de sus hermanos.
“Le sacó el cargador, le sacó las balas y me dijo que juguemos a policías y ladrones. Primero me apuntó él y no salió la bala, después me pasó el arma a mí, se me escapó el gatillo y lo maté sin querer", contó Emiliano M. entre lágrimas, y añadió: "Yo me quedé ahí parado sin hacer nada y él se cayó al piso".
En la sala I de los tribunales santafesinos, la jueza Sandra Valenti escuchó al imputado contar que, mientras uno de los hermanos llevaba a Gerardo al Hospital Iturraspe, él limpió con un trapo la sangre.
El primer detenido fue otro primo de la víctima, Joaquín P., de 19 años, acusado de encubrimiento por brindar una versión falsa sobre lo acontecido. “Cuando lo agarraron a mi hermano me entregué porque ya no aguantaba más”, dijo Emiliano M.
La primera versión se basaba en la hipótesis de que el niño se había disparado a sí mismo accidentalmente, lo cual fue desestimado en la autopsia y corroborado con el relato de Emiliano M.
El fiscal de homicidios Andrés Marchi pidió la prisión preventiva del imputado mientras el defensor público Mario Guedes propuso que quede al cuidado de un familiar y fije domicilio en la zona noroeste de Santa Fe, que no pueda contactarse con los familiares de la víctima y que se presente en el Ministerio Público de la Acusación una vez por semana, medidas a las que la jueza accedió.



Por Claudio Berón
