La Región

Oliveros: volcaron, se fueron y provocaron un fuerte operativo de búsqueda

El titular del vehículo es un prefecto que vive en Buenos Aires. Los rastrearon hasta con un dron y debió intervenir Fiscalía de San Lorenzo.

Viernes 10 de Enero de 2020

Un hecho casi insólito se produjo ayer en la autopista Rosario-Santa Fe a la altura del kilómetro 38, en jurisdicción de Oliveros, cuando una familia perdió el control del auto y despistó por una falla mecánica. Lo llamativo fue que no contactaron a las autoridades regionales, sino que salieron por sus medios y se atendieron en Rosario. Al regresar, se había montado un gran operativo en su búsqueda. Afortunadamente los daños fueron sólo materiales.

El panorama era de gran incertidumbre. A media mañana la policía de la comisaría 12º de Oliveros recibió un llamado que notificaba la presencia de un auto en la zona de flora autóctona lindero a autopista. Inmediatamente le dieron aviso al cuartel de Bomberos Voluntarios y a la ambulancia del Sies. Al llegar, en las inmediaciones del cementerio, se observaba un Chevrolet Cobant con claros indicios de haber dado vuelcos, con las cuatro cubiertas hacia arriba. En su interior no había nadie, ni papales, ni las llaves. La primera decisión que tomaron las autoridades fue recorrer la zona para desechar que haya personas heridas en las inmediaciones del accidente. Pasaban los minutos y nadie aparecía. Arribó al lugar la Policía de Investigaciones (PDI), bajo las directivas del Ministerio Público de la Acusación con sede en San Lorenzo, a través del fiscal Leandro Lucente en turno.

En el vehículo sólo encontraron un celular y un cargador. No había sangre, ni indicios de violencia. El auto negro seriamente dañado entre las malezas comenzó a ser blanco de hipótesis de las más variadas. La primera constatación de la patente determinó que estaba a nombre de un prefecto naval de Buenos Aires. Poco después se confirmó que ningún efector de salud había atendido ingresos con signos de un accidente de tránsito.

En paralelo, el cuartel de Bomberos Voluntarios de Oliveros dirigió un operativo de búsqueda rastrillando la zona. Convocaron a los efectivos de Serodino y de Zapadores de San Lorenzo que prestaron colaboración. Buscaron entre la densa vegetación, en un radio de dos kilómetros. Luego, para la exploración en altura se sumó un dron, gentileza del presidente de la comuna de Serodino. Pero nada arrojaba resultados, ni pistas.

Pasadas las 14, cuando las teorías corrían con fuerza y las certezas se volvían misterio, un utilitario arribó con cuatro personas: el conductor, su mujer, su hijo adolescente y un sobrino. Eran los protagonistas de la historia, oriundos de Corrientes, pero viviendo hace dos décadas en Buenos Aires. Ya más tranquilos contaron con detalles lo sucedido.

La familia estaba en San Lorenzo con un familiar. El hombre junto a su hijo y su sobrino salieron rumbo a Santo Tomé. Tomaron autopista Rosario-Santa Fe, y al pasar por el kilómetro 38 sintieron un ruido en la rueda derecha delantera. Inmediatamente se frenó y por la inercia comenzaron a dar tumbos.

Los tres venían con cinturón de seguridad y afortunadamente ninguno sufrió heridas, siquiera un rasguño. Ante el susto, el adulto convocó a su hermana por teléfono que lo fue a buscar junto la esposa para trasladarlos al hospital Español de Rosario, donde fueron revisados, sin constatarles ningún tipo de lesión.

Desgracia con suerte

Al concluir con su periplo, regresaron a la zona donde había sido el accidente para llamar a la grúa, sin haber dado siquiera aviso a las autoridades, en el estrés del siniestro buscaron cómo resolverlo por sus medios.

"Fue una desgracia con suerte", le dijo uno de los protagonistas a LaCapital cuando una mujer observaba el coche tomándose con ambas manos la cabeza. "Por suerte, no nos pasó nada", remató.

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