La Región

La oposición impidió aumentar la tasa municipal

Los ediles debían abordar el tema en sesión extraordinaria pero no hubo quórum. Ahora deberán esperar las sesiones ordinarias

Martes 16 de Enero de 2018

Tres concejales opositores de extracción justicialista aunque de diferentes bloques impidieron ayer que el Ejecutivo Municipal logre aumentar la tasa general de inmuebles (TGI) al no dar quórum y hacer fracasar la sesión extraordinaria que estaba prevista desarrollarse ayer. Los ediles Andrés Golosetti, Antonia Pierucci, y Pedro Sanitá, no se presentaron y terminaron forzando al gobierno casildense para que posponga el tratamiento de la polémica iniciativa convocando nuevamente a extraordinarias o bien esperar hasta que se reanuden en marzo las sesiones ordinarias tras el receso legislativo.

La postura llevada adelante por el grupo opositor abortó lo que hubiese sido una ajustada victoria del oficialismo que, de haber conseguido quórum, tenía asegurado convertir en ordenanza la suba de la TGI.

Pese a la ausencia del edil demoprogresista, Hugo Racca, quien se encuentra fuera del país, le alcanzaba al Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) para imponer su criterio. Es que los radicales Pablo Zanetti y Mauricio Plancich ya contaban con el acompañamiento del representante de Cambiemos, Julio Yualé, para empardar los votos negativos de la oposición y finalmente obtener el triunfo con el desempate a favor de la presidencia del cuerpo que está manos del oficialismo.

El hecho político registrado en el deliberativo casildense sobrevino luego de una fuerte movida de la Multisectorial local en contra de la decisión del Ejecutivo de convocar a extraordinaria para tratar el aumento de la tasa municipal, como dio cuenta ayer LaCapital.

Referentes del espacio que ayer se movilizó hacia el organismo deliberativo local, con la intención de presenciar la sesión que quedó sin efecto, celebraron lo sucedido e insistieron con que "hubiese sido un despropósito aprobar el incremento de la TGI en forma exprés y sin un debate profundo, de espalda al pueblo".

En ese sentido, defendieron la necesidad de que el gobierno local convoque a una audiencia pública para discutir el asunto en cuestión, tal como se lo plantearon al ser recibidos por los secretarios de Gobierno y de Hacienda, Pablo Tomat y Juan Massetani.

"La reacción de la oposición fue muy positiva en el sentido de aunar esfuerzos para proteger a la sociedad de un ajuste de la tasa municipal sin consenso ni diálogo", señalaron en representación del Frente Ciudadano Casilda e integrantes de la Multisectorial local, Georgina Caffi y Elías Villareal.

A su turno el referente del Frente Renovador dentro del espacio, Tomas Morales, calificó lo sucedido como "correcto" al sostener que "no puede haber una resolución exprés como si el Concejo fuese una escribanía del Ejecutivo; lo que corresponde es que haya debate y se consulte a la ciudadanía".

Presión

No menos contundente fue la referente de Fuerza Popular Casildense (FPC), Manuela Bonis, al manifestar que lo acontecido en el Concejo "se debió a la presión de la Multisectorial ya que era injusto querer imponer la suba de la TGI de la forma que se hizo ya que el tema hay que ponerlo en discusión a instancias de una audiencia pública".

Visiblemente molesto ante la actitud asumida por los ediles opositores que no dieron quórum, el presidente del Concejo, Pablo Zanetti, dijo que "no hay antecedentes" de este tipo de comportamiento "para evitar el tratamiento de un tema". Y tras considerar que se trató de "una mecánica impulsada por grupos kirchneristas y de izquierda a la cual se sumaron los tres concejales justicialistas", el edil radical achacó que tanto él como Plancich "siempre acompañamos cuando fuimos opositores las actualizaciones de la TGI impulsadas por el ex intendente (justicialista), Juan Carlos Bacalini".

Y finalmente espetó que la suba propuesta "está por debajo del porcentaje que se baraja en otras administraciones comunales y municipales de la zona, razón por la cual es injusta la medida que adoptaron" los ediles que cuestionó.

Sanitá defendió la postura opositora al sostener que "con esta actitud de intentar avanzar en su propósito de aumentar la TGI sin consenso ni debate el Ejecutivo municipal está demostrando que no entendió el mensaje de la sociedad en la derrota que sufrió en las últimas elecciones".

Similar postura manifestó Golosetti, quien además explicó que "siempre fuimos gente de diálogo y consenso y le pedimos (al oficialismo) hasta el cansancio posponer la discusión para aportar mayores elementos al debate pero no fuimos escuchado y nos vimos obligados a no concurrir (a la sesión) para hacerlos reflexionar respecto a que no se puede entre gallos y medios noche tratar decisiones tan importantes".

Y refutó a Zanetti al indicar que "lo único verdaderamente inédito y sin antecedentes es pretender una suba de la TGI sin discusión y aprovechando el descanso de la mayoría de los vecinos en enero cuando además el Concejo se encuentra en receso".

A lo sucedido se sumó que ayer representantes de la fuerza política Unidad Ciudadana Casilda presentaron en el Concejo Municipal una nota donde plantea la "necesidad de avanzar en un compromiso de una tregua social frente a la crisis económica", lo que implica "un congelamiento tarifario" tanto a nivel local como provincial.

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